El destino de los lingotes enviados al exterior por el Banco Central volvió a quedar bajo discusión después de que el bloque del PJ en el Senado acusara al titular de la entidad, Santiago Bausili, de haber dado información falsa ante el Congreso. El senador Martín Soria afirmó que el oro se encuentra en el Banco de Inglaterra, mientras que el funcionario había señalado que fue depositado en Suiza.
La controversia también alcanza a la fiscalización de la operación. Bausili sostuvo que el procedimiento había sido auditado, pero la Auditoría General de la Nación (AGN) comunicó que aún no completó el examen de los documentos necesarios para establecer la trazabilidad de los lingotes.
Versiones enfrentadas sobre la ubicación física
El planteo opositor se basa en una respuesta que la AGN remitió a la senadora Juliana Di Tullio. Según ese documento, los datos entregados por el Banco Central continúan en evaluación. El organismo atribuyó la falta de una conclusión a la demora de la autoridad monetaria en permitir el acceso a la información.
Durante su exposición en el Congreso, Bausili indicó que el oro había sido colocado en el Banco de Pagos Internacionales (BIS), en Suiza. Di Tullio y Soria sostienen, en cambio, que los lingotes estarían guardados físicamente en el Banco de Inglaterra, en Londres, aunque a la orden del BIS.
Soria aseguró que los cuatro envíos fueron realizados mediante el BIS, pero que el metal permanece en Inglaterra. Esa versión, de acuerdo con el material presentado por la oposición, surge de información reservada y no constituye una confirmación pública del Banco de Inglaterra.
El senador también denunció que el Gobierno impidió que los auditores de la AGN fotografiaran las planillas que presuntamente indicaban que el oro estaba en la entidad británica. La Casa Rosada, por su parte, no aclaró las dudas planteadas sobre el lugar en el que se encuentran los lingotes.
Antecedentes y una nueva presentación judicial
Los cuestionamientos comenzaron en 2024, tras la difusión de imágenes de camiones del Banco Central que transportaban lingotes hacia el aeropuerto de Ezeiza. A partir de ese episodio se formularon distintos pedidos para acceder a detalles de los movimientos y de las condiciones bajo las cuales se concretaron.
Bausili atribuyó la decisión a una oportunidad relacionada con los costos del mercado internacional del oro. El ministro de Economía, Luis Caputo, había expuesto otra justificación: la posibilidad de obtener un rendimiento por esas reservas.
Ante la falta de precisiones, el PJ prepara una ampliación de la denuncia judicial presentada en abril contra Javier Milei, Caputo y Bausili. La iniciativa busca determinar la ubicación del oro, conocer la operación realizada y establecer las condiciones del envío al exterior. Di Tullio y Soria, además, adelantaron que intentarán convocar nuevamente al presidente del Banco Central al Senado.