Para estaturas de 1,60, 1,70 y 1,80 metros, la OMS considera saludable un IMC de entre 18,5 y 24,9, aunque advierte que el indicador no alcanza por sí solo para evaluar el estado de salud.
En adultos, el índice de masa corporal (IMC) relaciona el peso con la altura y permite establecer un rango de referencia. Se calcula al dividir el peso en kilogramos por la altura en metros elevada al cuadrado.
Para una persona de 1,60 metros, el rango asociado a un IMC de 18,5 a 24,9 se ubica aproximadamente entre 47,4 y 63,7 kilos. Por debajo de 47,4 kilos, el IMC es inferior a 18,5; entre 64 y 76,7 kilos corresponde a valores de 25 a 29,9; y desde 76,8 kilos, a un IMC de 30 o más.
En una altura de 1,70 metros, el rango considerado normal según ese criterio va aproximadamente de 53,5 a 72 kilos. Un peso menor a 53,5 kilos se asocia con un IMC inferior a 18,5; entre 72,3 y 86,6 kilos, con valores de 25 a 29,9; y desde 86,7 kilos, con un IMC de 30 o más.
Para quienes miden 1,80 metros, el rango de referencia se extiende aproximadamente entre 59,9 y 80,7 kilos. Por debajo de 59,9 kilos, el IMC es inferior a 18,5; entre 81 y 97,1 kilos se ubica entre 25 y 29,9; y desde 97,2 kilos alcanza un valor de 30 o más.
La OMS y los CDC utilizan las categorías de bajo peso para un IMC inferior a 18,5, peso saludable entre 18,5 y 24,9, sobrepeso entre 25 y 29,9 y obesidad desde 30. Sin embargo, el IMC no distingue entre grasa, músculo y masa ósea: una persona con mucha masa muscular puede obtener un valor elevado sin tener exceso de grasa corporal.
Por ese motivo, estos números funcionan como una referencia matemática y no determinan por sí solos cuánto debería pesar una persona. El NIDDK recomienda analizarlos junto con otras medidas, como la circunferencia de la cintura, para lograr una evaluación más completa.