El descapotable británico llegó al país en 1953 y volvió a ser utilizado durante el desfile del Día de la Independencia, el 7 de septiembre de 2026.
La Presidencia de Brasil conserva entre sus vehículos oficiales un Rolls-Royce Silver Wraith fabricado en 1952, que continúa participando en actos institucionales más de siete décadas después. El modelo descapotable es utilizado en celebraciones relevantes, mientras que los traslados habituales y los operativos que requieren mayor protección se realizan con vehículos modernos.
El automóvil fue construido en Inglaterra y llegó a Brasil en 1953. Su carrocería estuvo a cargo de Mulliner, sobre un chasis reforzado, y fue concebido para recorridos ceremoniales. El debut oficial ocurrió en mayo de ese año, durante una celebración del Día del Trabajo en Volta Redonda, con Getúlio Vargas como protagonista.
La unidad volvió a ocupar un lugar central el 7 de septiembre de 2026, durante el desfile por el Día de la Independencia de Brasil. En esa ocasión, Luiz Inácio Lula da Silva, reelegido tras derrotar a Flávio Bolsonaro, recorrió el trayecto junto con la primera dama, Rosângela da Silva, conocida como Janja. El vehículo también suele aparecer en ceremonias de asunción presidencial.
El Rolls-Royce fue adquirido por el Gobierno brasileño durante la gestión de Vargas, luego de una búsqueda iniciada en 1951 entre vehículos de Cadillac, Lincoln y Rolls-Royce. El pedido incluyó dos unidades: una cerrada y otra abierta. Aunque existe la creencia de que el descapotable fue un regalo de la reina Isabel II, los registros indican que la compra se concretó antes de su coronación, en junio de 1953. La monarca viajó en el automóvil durante su visita oficial a Brasil en 1968, y también lo utilizó el expresidente francés Charles de Gaulle.
El Silver Wraith cuenta con un motor de seis cilindros en línea y aproximadamente 4,6 litros, con una potencia estimada de entre 125 y 130 CV. Tiene una transmisión de cuatro velocidades con la selectora ubicada en la columna de dirección. Para su uso en desfiles incorporó soportes para banderas, refuerzos estructurales y un velocímetro adicional en la parte trasera.
No existe una cotización de mercado que permita establecer con precisión su precio. Otros Silver Wraith de la década de 1950 fueron vendidos en subastas internacionales por decenas de miles de dólares, pero el ejemplar brasileño posee un valor histórico y patrimonial que dificulta compararlo. La flota presidencial también incluye el Chevrolet Blazer EV RS, un SUV eléctrico cedido por General Motors mediante un acuerdo de comodato.