Los estadounidenses votan hoy por la Cámara de Representantes, un tercio del Senado y 36 gobernadores. Un cambio en la composición legislativa también podría afectar el vínculo de Donald Trump con el gobierno de Javier Milei.
La votación de mitad de mandato definirá la composición del Congreso estadounidense y condicionará la segunda parte de la presidencia de Donald Trump. Las encuestas anticipan una ventaja demócrata en la Cámara de Representantes, aunque consideran difícil que ese partido alcance la mayoría en el Senado.
En estos comicios se eligen los 435 integrantes de la Cámara Baja, un tercio del Senado y 36 gobernadores. Actualmente, los republicanos cuentan con 218 bancas contra 214 en la Cámara de Representantes y con 53 senadores frente a 47 demócratas.
Trump cerró ayer su campaña en el estanque reflectante de Washington, frente al monumento a Abraham Lincoln, donde pidió conservar el control legislativo. El presidente presentó la agenda republicana de “Estados Unidos primero” como alternativa a lo que definió como una orientación radical demócrata y advirtió que sus adversarios aumentarían los impuestos y favorecerían el ingreso de migrantes.
La economía aparece como la principal preocupación electoral: el 84% de los votantes la ubicó en ese lugar en una encuesta del Pew Research Center. Los precios de los combustibles subieron 9,1% en septiembre y el aumento del costo de vida, junto con las deportaciones, debilitó el respaldo latino a Trump. El profesor Robert Shapiro, de la Universidad de Columbia, sostuvo que parte de los votantes cubanoamericanos que habían apoyado al republicano por razones económicas ahora se sienten decepcionados con su gestión.
Hasta ayer se habían contabilizado 56.144.276 votos anticipados, entre sufragios presenciales y por correo. El 46% correspondía a votantes demócratas, el 35% a republicanos y el 19% a independientes; 23,5 millones fueron emitidos de manera presencial y 30,4 millones por correo postal.
El resultado también es seguido en la Argentina por sus posibles efectos sobre el gobierno de Javier Milei, admirador de Trump y beneficiario de un apoyo financiero de 20.000 millones de dólares antes de las elecciones del 2025. Una derrota republicana podría postergar ayudas a gobiernos aliados y obligar a Washington a negociar con un Congreso opositor, aunque analistas advierten que la competencia con China y los recursos estratégicos mantendrían el interés estadounidense en la región. En la Casa Rosada consideran que Trump necesitaría una caída amplia para quedar realmente limitado en el Senado.