El oficialismo obtuvo poco más del 14% y consiguió dos convencionales, mientras la alianza de Alberto Weretilneck y Walter Cortés alcanzó cerca del 40% y se quedó con ocho bancas.
La Libertad Avanza terminó tercera este domingo en las elecciones para elegir convencionales constituyentes de Bariloche, el principal distrito electoral de Río Negro. La lista libertaria quedó apenas por encima del 14% de los votos, a más de 25 puntos de la alianza encabezada por el gobernador Alberto Weretilneck y el intendente Walter Cortés.
El frente Estamos Haciendo Bariloche, integrado por Juntos Somos Río Negro y el espacio de Cortés, obtuvo cerca del 40% de los sufragios y consiguió ocho de los 15 convencionales que participarán de la reforma de la Carta Orgánica Municipal. Fuerza Bariloche, una alianza del Partido Justicialista con otros sectores del peronismo, quedó segunda con alrededor del 19% y alcanzó tres bancas. La Libertad Avanza obtuvo las dos restantes.
El resultado funcionó como un test para la estrategia que Karina Milei y Martín y Eduardo “Lule” Menem impulsan hacia 2027: competir con listas propias frente a los armados territoriales de los gobernadores. En Bariloche, el oficialismo nacional se presentó mediante una alianza con el PRO, CREO Río Negro y sectores vecinalistas, pero no logró disputar el primer lugar, aun con el respaldo de esos espacios de centroderecha.
La elección también expuso las diferencias dentro del oficialismo sobre la construcción de acuerdos electorales. Los Menem todavía sostienen una política orientada a fortalecer la estructura provincial de La Libertad Avanza y conservar la posibilidad de presentar candidatos propios en la mayor cantidad de distritos, incluso frente a gobernadores aliados. En cambio, Luis “Toto” Caputo, Diego Santilli, Santiago Caputo y Patricia Bullrich reclaman acelerar las conversaciones con mandatarios aliados y dialoguistas para alcanzar acuerdos políticos y electorales de cara a 2027.
La falta de una definición genera tensiones en las negociaciones con los gobernadores, que no obtienen garantías electorales antes de comprometer el voto de sus legisladores. El escenario también impacta en el Senado, donde se discute la suspensión de las PASO, una de las prioridades de Javier Milei y una medida vinculada con el armado electoral del próximo año. La derrota en Bariloche dejó planteado para la conducción libertaria si debe insistir con listas propias en distritos gobernados por aliados o priorizar acuerdos con quienes ya cuentan con poder territorial.