Los demócratas buscan recuperar la Cámara de Representantes y disputan una mayoría en el Senado, en una jornada marcada por el costo de vida, los combustibles y la guerra con Irán.
Estados Unidos celebra este martes una elección de medio término que puede alterar el equilibrio de poder en Washington y condicionar la segunda etapa del mandato de Donald Trump. Los republicanos controlan actualmente las dos cámaras del Congreso, pero los demócratas tienen posibilidades de recuperar la Cámara de Representantes, mientras la definición del Senado permanece abierta.
La renovación alcanza a las 435 bancas de la Cámara baja y a 35 de los 100 escaños del Senado. En Representantes, el oficialismo cuenta con 219 lugares, frente a 214 demócratas, un independiente y una banca en disputa. En la Cámara alta, los republicanos tienen 53 bancas y los demócratas e independientes que suelen votar con ellos suman 47. Para controlar ambas cámaras, la oposición necesita incorporar al menos tres representantes y cuatro senadores.
El resultado estará atravesado por el malestar ante el costo de vida y el aumento de los combustibles, en un contexto también condicionado por la guerra con Irán. La política arancelaria de la administración y la decisión de atacar a ese país en febrero elevaron los costos internos. La aprobación de Trump se encuentra cerca de sus niveles más bajos, mientras el mandatario convirtió la elección en una evaluación directa de su gestión y pidió a sus seguidores que imaginaran que él también figuraba en la boleta.
Desde comienzos de octubre, Trump encabezó más de dos docenas de actos, en su mayoría en estados que había ganado con comodidad en 2024. Los republicanos centraron sus ataques en definir a sus adversarios como radicales, antiestadounidenses y comunistas. “El Partido Demócrata ha nominado la lista de candidatos más extremista y peligrosa de la historia de Estados Unidos”, afirmó el presidente el lunes en un discurso en Washington. Desde la Segunda Guerra Mundial, el partido del presidente perdió representación en el Congreso en todas las elecciones de medio término, salvo dos excepciones.
La pelea por el Senado abarca casi diez estados, principalmente bastiones republicanos con diferencias estrechas en las encuestas. En Michigan, Haley Stevens anunció el domingo su apoyo al republicano Mike Rogers después de perder por un margen reducido las primarias demócratas frente a Abdul El-Sayed. El-Sayed, de 42 años, podría convertirse en el primer senador musulmán del país; Rogers, de 63, fue representante federal. En Alaska, la contienda quedó marcada por la aparición de un tercer candidato con el mismo nombre y apellido que el senador republicano Dan Sullivan, de 61 años.
En Texas, el demócrata James Talarico, de 37 años, intenta conquistar el estado republicano más grande del país después de décadas de derrotas de su partido. Su rival es el fiscal general Ken Paxton, de 63 años, quien enfrenta distintos escándalos y recibió el respaldo de una inversión de nueve cifras de Elon Musk. También son observadas las carreras de Kansas, donde Adam Hamilton mantenía una leve ventaja sobre Roger Marshall; Maine, donde Susan Collins busca un sexto mandato frente a Troy Jackson; y otros estados que Trump ganó por más de 16 puntos porcentuales en 2024. En la Cámara de Representantes, un análisis de Reuters identificó 47 distritos competitivos y estimó que los demócratas necesitarían ganar 13 de 46 carreras para alcanzar la mayoría, si las demás se desarrollan según lo previsto.
Una victoria demócrata en cualquiera de las cámaras les permitiría impulsar investigaciones sobre presuntos conflictos de intereses y beneficios personales dentro de la administración Trump, además de exigir concesiones para aprobar leyes. Si controlan el Senado, podrían bloquear nombramientos presidenciales, incluidas eventuales designaciones para la Corte Suprema ante una vacante. La jornada también contempla la elección de gobernadores en 36 estados, miles de cargos legislativos locales y consultas sobre iniciativas vinculadas con un impuesto a los multimillonarios y los derechos al aborto. Los demócratas, además, advirtieron que Trump podría impugnar los resultados si los republicanos pierden. La Corte Suprema rechazó el lunes un pedido de la administración para bloquear en California votos considerados potencialmente inválidos, después de que el Departamento de Justicia interviniera también con acciones en Alaska.