El condenado a prisión perpetua por el femicidio de Cecilia Strzyzowski perdió siete kilos y pidió cumplir la pena bajo arresto domiciliario.
Emerenciano Sena fue trasladado al Hospital Perrando de Resistencia luego de permanecer 12 días en huelga de hambre mientras estaba detenido en el Complejo Penitenciario Provincial N° 1. La medida comenzó el 21 de septiembre, cuando dejó de ingerir alimentos y líquidos.
Antes de la derivación, Sena había recibido asistencia médica dentro de la cárcel. Nancy González, su actual pareja, afirmó que perdió siete kilos desde el inicio de la protesta y denunció problemas de salud.
En una carta enviada a la Cámara Segunda en lo Criminal de Resistencia, Sena reclamó que le concedan la prisión domiciliaria. En el escrito sostuvo que atraviesa “un avanzado deterioro físico y psíquico” y advirtió que su estado implica un riesgo grave para su vida.
El condenado también manifestó haber perdido la audición del oído derecho y gran parte de la visión. Además, mencionó depresión profunda, dificultades cognitivas y problemas graves de memoria, que —según afirmó— llevaron a aumentar las dosis de los medicamentos que necesita.
Entre las enfermedades que señaló figuran EPOC, diabetes, hipertensión y problemas cardíacos. Su entorno, además, denunció condiciones de humedad, ventilación e higiene en el complejo penitenciario y atribuyó a esa situación una infección en la piel con pústulas y llagas en el rostro, las extremidades y el torso.
Tras recibir atención médica, Sena envió otra carta a la jueza Dolly Fernández. Solicitó ser trasladado al Área de Prevención de la misma cárcel o a otro sector adecuado, y pidió una junta médica integral que evalúe si puede continuar cumpliendo la condena en el establecimiento penitenciario, con controles, medicación, alimentación adecuada, descanso y seguimiento médico.
Sena fue condenado a prisión perpetua junto con su hijo, César Sena, y su expareja, Marcela Acuña, por el femicidio de Cecilia Strzyzowski, ocurrido en junio de 2023 en Chaco.