Los casos registrados en Lomas de Zamora, Ituzaingó y Villa Bosch expusieron dificultades para acompañar a las víctimas y prevenir nuevas situaciones.
La manipulación de fotografías de adolescentes mediante inteligencia artificial encendió las alertas en instituciones educativas. En la Escuela Modelo de Lomas de Zamora, al menos cuatro varones adolescentes modificaron imágenes de más de 40 compañeras para desnudaras, venderlas y subirlas a sitios de contenido pornográfico. Luego se conocieron situaciones en la escuela Thomas Edison de Ituzaingó y, este viernes, en el Instituto Pío XII Leonardo Murialdo de Villa Bosch.
La Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires señaló que hechos similares también se repiten en clubes deportivos, incluso cuando las víctimas y los victimarios no comparten actividades. El organismo trabaja con instituciones en tareas de prevención y concientización, mientras que desde Bienestar Digital indicaron que cada distrito dispone de un área de protección para seguir estos casos, aunque las escuelas todavía tienen criterios poco definidos sobre cómo actuar.
Las instituciones y las familias cuentan con protocolos y lineamientos provinciales, pero Lucía Fainboim, especialista en crianza e integrante de Bienestar Digital, advirtió que algunos son “muy escuetos o prácticamente inexistentes”. Según explicó, las primeras 48 horas son centrales y la falta de procedimientos puede derivar en la revictimización. También planteó la necesidad de pautas que respalden a los colegios en el acompañamiento de la víctima, el victimario y los testigos durante el mediano y largo plazo.
En el plano jurídico, la Ley Olimpia permite solicitar medidas cautelares ante determinadas formas de violencia digital, aunque María Alejandra López, directora de Políticas de Igualdad de la Defensoría bonaerense, aclaró que esas medidas no constituyen por sí mismas una sanción penal. Para que exista un delito, la conducta debe encuadrar en una figura prevista por la legislación vigente, como ocurre con la pornografía infantil o el grooming. A su vez, el proyecto de Ley Ema, que se encuentra en tratamiento, propone sancionar la difusión de imágenes íntimas sin consentimiento.
Desde Kaleidos, Romina Rodríguez sostuvo que la generación de imágenes falsas vulnera la intimidad y la dignidad porque el daño que producen es real. La organización propuso abordar el problema mediante la Educación Sexual Integral, con espacios de reflexión sobre consentimiento, intimidad, respeto y vínculos dentro y fuera de las pantallas. La Defensoría bonaerense, en tanto, desarrolla desde hace más de ocho años el taller Cortá a Tiempo, dirigido a personas de entre 15 y 21 años, que ya alcanzó a más de 35.000 adolescentes y trabaja sobre violencias, prevención, la Ley Olimpia y proyectos legislativos como la Ley Ema.