El informe preliminar determinó que fue asesinada el lunes, el mismo día de su desaparición, y registró múltiples lesiones en la cabeza.
El informe preliminar realizado sobre el cuerpo de Estefanía Monzón estableció que la causa de muerte fue una «falla cardíaca secundaria a una asfixia mecánica originada por la compresión cervical».
El análisis detectó una lesión circunsferencial en la región del cuello, compatible con una estrangulación a lazo. También indicó que la joven fue sometida a una golpiza y permaneció agonizando durante varias horas.
Entre las lesiones relevadas figuran un hematoma en el cuero cabelludo, otro en el ojo izquierdo, heridas en la región malar, una fractura de los huesos de la nariz y lesiones en el labio inferior y en la comisura labial.
El mismo informe determinó que Monzón fue asesinada el lunes, día en que había desaparecido.
Además, se recogió material genético de las manos de la víctima para establecer si las heridas son compatibles con las de un posible femicida. En un puño, los nudillos y un antebrazo se observaron marcas que, en principio, fueron consideradas indicios de agresión física hacia otra persona y de acciones defensivas por parte de la víctima.
El material fue mencionado en relación con la detención de Iván Lencina.