El senador brasileño cuestionó al Supremo Tribunal Federal, volvió a poner en duda el resultado electoral y no descartó competir otra vez por la Presidencia antes de 2030.
El senador brasileño y ex candidato presidencial Flávio Bolsonaro reapareció públicamente el pasado viernes desde Estados Unidos, donde se encuentra junto con su familia, y afirmó que continuará ejerciendo su liderazgo político desde el exterior. “La lucha continúa”, sostuvo durante una transmisión en vivo por Instagram, en la que acusó al Supremo Tribunal Federal (STF) de impulsar una persecución en su contra.
Bolsonaro explicó que decidió dejar Brasil después de visitar por última vez a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, quien cumple prisión domiciliaria. Según relató, al finalizar ese encuentro, que duró unos 30 minutos, fue advertido de que agentes de la Policía Federal se encontraban frente a la vivienda. También aseguró que recibió una notificación de una resolución del juez Alexandre de Moraes que ordenaba retener sus pasaportes y le prohibía salir del país.
El senador calificó esa medida como una represalia política y volvió a cuestionar el resultado electoral que consagró a Luiz Inácio Lula da Silva. No presentó pruebas sobre las presuntas irregularidades denunciadas y afirmó: “Perdí contra el sistema, no contra mi adversario”. Además, sostuvo que las instituciones brasileñas están “completamente cooptadas” y criticó el funcionamiento del Poder Judicial.
El dirigente del Partido Liberal (PL) llegó a Florida el miércoles, tres días después de perder el balotaje, en un avión privado que despegó desde Puerto Iguazú. Viajó junto con su esposa y sus dos hijas, y dijo que eligió trasladarse a Estados Unidos porque allí tendría mayor libertad para expresarse. Desde Miami, anunció que encabezará la oposición al Gobierno de Lula y agradeció el respaldo del presidente estadounidense Donald Trump y del mandatario argentino Javier Milei.
Bolsonaro señaló que el Congreso Nacional, especialmente el Senado, será la principal trinchera de resistencia frente a la nueva gestión y pidió a sus seguidores que contacten a los legisladores para apoyar a Rogério Marinho en la elección de la presidencia de la Cámara alta. También advirtió que el Gobierno de Lula podría llevar al país a una crisis económica.
El senador no descartó volver a competir por la Presidencia antes de 2030. “Si es necesario, volveré a estar a disposición para disputar la presidencia de la República”, afirmó. Asimismo, pidió mantener la unidad, reivindicó los casi 60 millones de votos obtenidos en el balotaje y prometió impulsar desde Estados Unidos una estrategia de movilización opositora por medios pacíficos y legítimos.