El senador brasileño salió del país este martes junto con su esposa y sus dos hijas, en una operación reservada que, según sus aliados, fue coordinada desde Brasil y Estados Unidos.
Flávio Bolsonaro viajó este martes a Estados Unidos junto con su esposa y sus dos hijas, después de la derrota electoral frente a Luiz Inácio Lula da Silva. Sus aliados señalaron que el senador prevé solicitar asilo político al gobierno de Donald Trump.
La salida se habría organizado a último momento con la participación de un grupo reducido de colaboradores en Brasil y Estados Unidos. El objetivo, según las versiones difundidas, era mantener el operativo en secreto hasta concretar el viaje. Los contactos en Brasil habrían coordinado la partida, mientras que sus aliados en territorio estadounidense trabajaron para facilitar su ingreso.
Las previsiones de su entorno indicaban que Flávio llegaría al estado de Florida durante la tarde del martes. La administración de Donald Trump ya habría sido informada sobre su situación.
Simón Levy, un abogado mexicano vinculado al presidente estadounidense, afirmó en una publicación en la red social X que el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, fue quien diseñó la operación. “El cerebro detrás de esta operación es el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio”, escribió Levy.
Una vez en Estados Unidos, el senador presentaría una solicitud formal de “asilo político”, de acuerdo con personas de su entorno citadas por la prensa brasileña. También se esperaba que se reuniera este miércoles en Florida con su hermano Eduardo Bolsonaro, exdiputado federal que reside en ese país, y con otros simpatizantes del bolsonarismo.
La salida ocurrió en un contexto de tensión política en Brasil. Legisladores del Partido de los Trabajadores (PT) solicitaron la prisión preventiva de Flávio Bolsonaro, mientras las autoridades brasileñas iniciaron gestiones para verificar su posible salida del país. Algunos de sus aliados y abogados aseguraron que no lograban comunicarse con él.