El argentino fue noveno en la primera sesión y undécimo en la segunda, pero señaló problemas de consistencia, tracción y bloqueos en el A526.
Franco Colapinto cerró el viernes de entrenamientos del Gran Premio de Brasil con resultados cercanos al top 10, aunque advirtió que todavía debe mejorar el rendimiento de su Alpine en el circuito de Interlagos.
En la primera práctica libre, el piloto argentino finalizó noveno, a 0s937 del británico Lando Norris, que registró el tiempo más veloz. En esa tanda, Gabriele Mini ocupó el otro Alpine y terminó séptimo, en reemplazo de Pierre Gasly.
La segunda sesión tuvo a Colapinto en el undécimo puesto, con un tiempo de 1m11s996. Quedó a 1s233 de Kimi Antonelli, quien marcó 1m10s763 y llegó a la jornada como flamante campeón. Gasly volvió a conducir el Alpine y fue decimocuarto, a 1s346 del italiano.
El argentino explicó que el equipo probó una configuración diferente en el segundo entrenamiento, con el objetivo de comprobar si el auto mejoraba. Sin embargo, describió al monoplaza como “muy inconsistente” y señaló que se movía demasiado sobre los baches, por lo que decidieron retroceder parcialmente con los cambios.
“Estuvo un poco mejor el auto, pero todavía falta mucho, bloqueando en todos lados, falta tracción, falta un poco de consistencia del auto, así que trabajaremos para mejorar para mañana”, afirmó Colapinto, que ahora apunta a la clasificación del sábado después de cinco fechas consecutivas sin sumar puntos.