El piloto argentino y su compañero Pierre Gasly estuvieron en el Estadio Alfredo Harp Helú antes del Gran Premio de México y se animaron a batear.
Franco Colapinto llegó a México para disputar una nueva fecha de la Fórmula 1 y, antes de volver a manejar su Alpine, participó de una actividad diferente. Junto con Pierre Gasly, visitó a los Diablos Rojos de México en el Estadio Alfredo Harp Helú.
Los pilotos dejaron por un momento el volante y probaron el bate de béisbol durante su visita al estadio de uno de los equipos más importantes de ese deporte en el país.
La presencia de Colapinto se produjo en una semana en la que el argentino volvió a mostrar su vínculo con el público mexicano. Este jueves, además, apareció en el paddock del Autódromo Hermanos Rodríguez con una camiseta dividida en dos: una mitad de la Selección Argentina y la otra de México.
El piloto de Alpine también se refirió a la relación entre los aficionados de ambos países. “En Argentina éramos todos fans de Checo; era como nuestro argentino en la Fórmula 1, que no era argentino”, comentó, en referencia a Sergio Checo Pérez.
“Es una de las carreras del año que más espero. Me siento cerca de casa, me siento cómodo y recibo mucho amor. Cuando vengo acá es prácticamente como estar en Argentina”, señaló Colapinto.
Luego de su experiencia con el béisbol, el argentino deberá enfocarse en el Gran Premio. No participará de la primera práctica libre del viernes porque Alpine le cederá su monoplaza al italiano Gabriele Minì, y volverá a manejar en la segunda tanda. La clasificación será el sábado y la carrera, el domingo.