La jurista integra el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, organismo al que el Gobierno de Javier Milei analiza recurrir por el proyecto petrolero Sea Lion.
Frida María Armas Pfirter integra el Tribunal Internacional del Derecho del Mar (TIDM), con sede en Hamburgo, Alemania. Ocupa una de las 21 bancas del organismo, asumió en 2023 y su mandato se extiende hasta 2032.
El Gobierno argentino analiza presentar ante ese tribunal un planteo contra el proyecto hidrocarburífero Sea Lion, impulsado por la israelí Navitas y la británica Rockhopper. La eventual acción no buscaría que el TIDM defina la soberanía sobre las islas, sino que examine la explotación unilateral de recursos no renovables en un espacio marítimo sujeto a controversia.
La jueza, de origen rosarino y formación santafesina, trabajó durante más de 25 años al frente de la Comisión Nacional del Límite Exterior de la Plataforma Continental (COPLA). Desde allí coordinó los estudios y la documentación destinados a fundamentar la extensión de la plataforma continental argentina, cuyos derechos fueron respaldados sobre una superficie submarina superior a 6,5 millones de kilómetros cuadrados.
Armas Pfirter se graduó de abogada en la Universidad Católica Argentina, en Rosario, y obtuvo un doctorado en la Universidad de Buenos Aires. También fue secretaria letrada de la Corte Suprema de Justicia y desde 2001 se desempeña como experta en la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos, con sede en Jamaica.
La Cancillería destacó, al impulsar su candidatura ante las Naciones Unidas, su “sólida experiencia técnica” y su “capacidad para generar consensos”. Su conocimiento de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar y su experiencia en negociaciones y asuntos marítimos formaron parte de los argumentos de la postulación.
La estrategia argentina, anticipada por el canciller Pablo Quirno, apunta a solicitar una medida cautelar para frenar el avance de la explotación petrolera mientras se tramita la controversia. La presentación es coordinada por la Consejería Legal del Ministerio de Relaciones Exteriores, a cargo del embajador Mario Oyarzábal, y cuenta con el seguimiento de María Ibarzábal Murphy, secretaria legal y técnica de la Presidencia. La presencia de Armas Pfirter en el tribunal no determina por sí sola el resultado de un eventual proceso.