El árbitro fue llamado por el VAR tras una mano que evitó un gol de Estudiantes y resolvió sancionar la infracción sin mostrar una segunda amarilla.
Andrés Gariano quedó en el centro de la polémica durante Central Córdoba de Santiago del Estero-Estudiantes por una decisión que modificó el desarrollo del partido. El defensor local había intervenido con el brazo para impedir un remate al arco sin arquero.
Gariano estaba cerca de la jugada y no sancionó la infracción en primera instancia. Luego fue convocado por el VAR, a cargo de Silvio Trucco, y tras revisar las imágenes cobró penal, aunque consideró que la mano no había sido deliberada y no correspondía mostrar una tarjeta.
Según la Regla 12, en su página 131, esa acción debe ser sancionada con amonestación cuando se determina que no hubo una mano deliberada. Como el futbolista ya estaba amonestado, debía ser expulsado y Central Córdoba tendría que haber afrontado todo el segundo tiempo con diez jugadores.
Trucco integra desde hace años los planteles de la AFA y ya no se desempeña como árbitro principal. Gariano, en cambio, es señalado como una de las figuras actuales de la Dirección de Arbitraje.
El juez había quedado involucrado en un partido en el que Barracas Central consiguió la clasificación frente a Huracán, encuentro durante el cual amenazó al técnico Frank Kudelka con “romperlo todo” delante de las cámaras. No recibió sanciones de organismos de la AFA y meses después fue designado para el Sudamericano Sub 17 en representación de Argentina. También sumó designaciones y dirigió recientemente Boca-Racing por la Copa Argentina.