El ultramaratonista argentino competía en Utah cuando las tormentas y las inundaciones llevaron a la organización a suspender la prueba por razones de seguridad.
Gastón Caracciolo participó de la Moab 240, una ultramaratón de 390 kilómetros que atraviesa desiertos, cañones y montañas de Utah, Estados Unidos. El argentino había completado 250 kilómetros cuando la competencia fue interrumpida.
La carrera comenzó el viernes 9 de octubre y estaba previsto que terminara el martes 13. Sin embargo, las intensas lluvias y las inundaciones obligaron a suspenderla el domingo 11, mientras todavía había participantes distribuidos en distintos sectores del circuito.
Las condiciones climáticas provocaron desbordes en diferentes tramos e impidieron cruzar un arroyo. Además, aproximadamente 70 corredores y voluntarios quedaron aislados durante la noche y debieron ser evacuados.
Caracciolo contó con un equipo de asistencia que se ocupó de organizar sus descansos, la alimentación y los traslados. Felipe Miranda, uno de sus acompañantes, relató en redes sociales que llegaron a levantarse a las 2:30 de la madrugada para continuar con el operativo y señaló que el corredor avanzaba con buenas sensaciones físicas y mentales.
Después de la suspensión, Miranda resumió la experiencia: «Lo dimos todo. Fueron días intensos, de frío extremo, tormentas, agotamiento y emociones difíciles de describir». También destacó los 250 kilómetros recorridos por Caracciolo.
El argentino agradeció el apoyo de sus compañeros y anticipó un nuevo intento: «Tengo el mejor equipo, esto sin ustedes era imposible para mí. Me cuidaron como a un hermano». Y agregó: «Moab nos unió, el año que viene tenemos revancha».