La película fue retirada del catálogo argentino el 31 de mayo de 2026 y permanecerá disponible en Netflix España hasta el 28 de octubre de ese año.
La secuela de Gladiator dejó de estar disponible para los suscriptores argentinos de Netflix el 31 de mayo de 2026. Actualmente, la película protagonizada por Paul Mescal puede verse en el país a través de Paramount+.
En España, en cambio, Gladiator 2 continuará en el catálogo de Netflix hasta el 28 de octubre de 2026. Desde el día siguiente, los usuarios de ese país deberán recurrir a Movistar Plus+ para verla. Por el momento, no se anunció una fecha de regreso a la plataforma.
La producción tuvo un presupuesto cercano a los u$s250 millones y recaudó alrededor de u$s462 millones en todo el mundo. Los gastos de publicidad y distribución redujeron las posibilidades de obtener grandes ganancias, pese a la cifra alcanzada en boleterías. Ridley Scott volvió a dirigir la historia más de dos décadas después de la primera película, estrenada en 2000 y protagonizada por Russell Crowe.
La trama se desarrolla años después de la muerte de Máximo Décimo Meridio. Lucio, el personaje interpretado por Mescal, vive en Numidia junto con su esposa, Arishat, hasta que el ejército romano dirigido por el general Marco Acacio, encarnado por Pedro Pascal, invade el lugar. Luego de perder a su mujer y ser capturado, se convierte en esclavo.
En Roma, Lucio conoce a Macrino, un antiguo esclavo interpretado por Denzel Washington que logró enriquecerse mediante sus negocios y contactos políticos. Al reconocer sus capacidades, decide convertirlo en gladiador. Mientras tanto, los hermanos Geta y Caracalla gobiernan el Imperio, y Lucio enfrenta combates cada vez más peligrosos mientras busca vengarse.
Christopher Nolan eligió Gladiator 2 como su película favorita de 2024 y destacó sus escenas de acción. También defendió la aparición de tiburones en el Coliseo romano, una decisión cuestionada por sus libertades históricas. Los romanos organizaron batallas navales en sus espectáculos, pero no existen pruebas de que hayan utilizado tiburones allí. Scott sostuvo que podían capturarlos con redes, aunque eso tampoco demuestra que los animales hayan sido empleados en el anfiteatro.