El banco ajustó sus proyecciones para el Brent y el WTI por el riesgo de nuevas interrupciones del suministro. Vaca Muerta alcanzó en septiembre una producción de 698.500 barriles diarios.
Goldman Sachs modificó sus previsiones para el mercado petrolero ante la posibilidad de que la guerra en Medio Oriente prolongue las restricciones sobre la producción y el transporte de crudo. En su escenario más adverso, el Brent podría llegar a u$s140 por barril durante 2027, aunque ese valor no forma parte de la proyección central de la entidad.
Para que se concrete esa hipótesis, la producción del Golfo Pérsico debería mantenerse durante 2027 unos 3,5 millones de barriles diarios por debajo del promedio de 2025. El banco también contempla riesgos sobre buques petroleros, instalaciones de producción y transporte, además de posibles dificultades en rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz.
La revisión, difundida este lunes 2 de noviembre, elevó la estimación del Brent para diciembre de u$s90 a u$s105 por barril y la del West Texas Intermediate (WTI) de u$s81 a u$s94. Para 2027, el pronóstico promedio del Brent pasó de u$s80 a u$s88, mientras que el del WTI subió de u$s73 a u$s78.
En el escenario de mayor tensión, Goldman Sachs calcula que el Brent podría promediar alrededor de u$s130 durante 2027. La entidad señaló que los conflictos de Medio Oriente y entre Rusia y Ucrania, junto con una fragmentación geopolítica más amplia, elevan el riesgo de interrupciones cuyo momento y ubicación resultan difíciles de anticipar.
El lunes, el Brent retrocedía más del 1% y se ubicaba en u$s111,84 por barril durante las primeras operaciones, después de conversaciones entre funcionarios iraníes y qataríes para avanzar hacia un eventual acuerdo que ponga fin al conflicto. El crudo había cerrado octubre en su nivel más alto de los últimos seis meses.
Para Argentina, el impacto dependerá de la relación entre los mayores ingresos por exportaciones y el aumento de los costos de abastecimiento para las refinadoras. En septiembre, la producción nacional alcanzó 973.700 barriles diarios, de los cuales 698.500 correspondieron a Vaca Muerta. Ese mes, las exportaciones energéticas sumaron u$s1.781 millones y las importaciones fueron de u$s181 millones, lo que dejó un superávit sectorial de u$s1.600 millones. Entre enero y septiembre, el acumulado llegó a u$s9.427 millones.