El neerlandés vivió un difícil fin de semana en casa justo después de anunciar una renovación histórica
Max Verstappen ha vivido en su casa, el Gran Premio de los Países Bajos, dos caras completamente opuestas para cualquier deportista. La de una renovación histórica, que le catapulta al podio universal de los que más ganan y compite con nombres legendarios como Leo Messi o Karim Benzema.
Y también una cita torcida que se cerró de la peor forma, con uno de sus peores accidentes sin haber cruzado la primera vuelta de carrera. Es la última carrera de Zandvoort en la Fórmula 1, la grada vive por su figura y no pudo celebrarlo.
La salida en condiciones mixtas complicó el inicio para los candidatos y Verstappen vivió muchos problemas y un final en el muro con un golpe que le provoca otro cero en un campeonato que ve a más de 100 puntos y sin opciones de una remontada similar a la de 2025. Tuvo que reaccionar y tomar un exterior de emergencia y allí se emparejó con Liam Lawson, su compañero excepcional tras la lesión de Hadjar.
En el curso 2026, el golpe de Holanda se convierte en el cuarto abandono del cuatro veces campeón este curso.