Martín Guzmán cuestionó el proyecto de reforma de la carta orgánica del Banco Central que el Gobierno busca llevar al Senado y sostuvo que no responde a las necesidades del país. El exministro de Economía objetó, entre otros aspectos, el mandato único orientado a combatir la inflación, las condiciones previstas para remover a las autoridades de la entidad y la posibilidad de utilizar activos de las reservas como garantía para tomar deuda.
El oficialismo procura avanzar con la iniciativa en una sesión este jueves, aunque la convocatoria todavía no está confirmada. En ese contexto, Guzmán planteó que una modificación relevante debería concentrarse en restringir el financiamiento monetario del Tesoro, pero sin eliminar por completo la posibilidad de acudir al Congreso ante una situación excepcional.
Emisión, límites y autorización parlamentaria
Según el exfuncionario, la Argentina enfrenta una tensión entre la necesidad de reglas, por sus problemas de credibilidad, y la demanda de flexibilidad frente a escenarios de volatilidad. A su criterio, el uso de la emisión para financiar al sector público excedió lo que consideró un empleo razonable de esa herramienta.
Guzmán recordó que durante 2020 recurrió a esa alternativa en el marco de la pandemia, cuando señaló que no había acceso al crédito. Sin embargo, dijo que en 2021 hubiera sido preferible una baja más rápida del déficit, en particular a través de los subsidios al consumo de energía. También vinculó el financiamiento mediante el Banco Central con la imposibilidad de actualizar tarifas en medio de disputas dentro del gobierno de Alberto Fernández.
Con esa experiencia como antecedente, propuso que el Banco Central no pueda financiar déficits públicos por decisión propia. No obstante, defendió que el Poder Ejecutivo conserve la facultad de solicitar al Congreso una autorización para emitir ante una razón extraordinaria. A la vez, remarcó que la entidad debe preservar instrumentos para intervenir en cuestiones de liquidez, como la compra y venta de títulos públicos en el mercado secundario.
Reservas, garantías y transparencia
Otro de los reparos de Guzmán apunta al tratamiento de los activos del Banco Central. Sostuvo que la reforma podría dar mayor respaldo a operaciones de crédito público realizadas por la entidad con sus activos como colateral. En su visión, si esa vía se profundiza, debería haber exigencias más estrictas de transparencia sobre las condiciones de cada operación.
El exministro advirtió que el proyecto declara inembargables a las reservas, pero al mismo tiempo habilita al Banco Central a usar activos como garantía o colateral. Para Guzmán, un activo comprometido como garantía deja de reunir las condiciones de una reserva, ya que queda expuesto a ser ejecutado. También cuestionó que no se conozcan los términos de eventuales operaciones de endeudamiento respaldadas por activos de la entidad.
En esa línea, reclamó que los contribuyentes puedan acceder a la información sobre el uso de los recursos del Banco Central. Mencionó la necesidad de evitar situaciones en las que activos, como el oro enviado al exterior, queden sujetos a decisiones cuya explicación dependa de la voluntad de las autoridades. Sobre los REPOs, señaló que desconoce qué bienes se emplean como colateral y afirmó que esa falta de información forma parte del problema.