Halloween 2026: cinco disfraces fáciles para armar con lo que tenés en casa

Para la noche del 31 de octubre, distintas opciones permiten resolver un look en pocos minutos con ropa cotidiana, maquillaje y elementos básicos.

La celebración de Halloween vuelve a convocar a personas de todas las edades con disfraces, historias de miedo y golosinas. La falta de tiempo o de presupuesto no impide preparar una vestimenta temática: algunas propuestas pueden resolverse con prendas del placard y maquillaje.

Entre las alternativas está el esqueleto express, que se arma con una remera de mangas largas y un pantalón o calza negros. Tiras de cinta de papel blanca pueden representar las costillas y los huesos, mientras que el rostro se completa con sombras oscuras alrededor de los ojos, la nariz pintada de negro y líneas verticales sobre la boca para imitar una dentadura.

También se puede elegir un personaje de araña y telaraña a partir de ropa negra, gris o violeta. El diseño se realiza con delineador líquido: se trazan líneas desde el contorno de un ojo hacia la sien y se unen con pequeñas curvas. En la otra mejilla se puede sumar una araña dibujada con su cuerpo y sus patas.

Para representar a un muñeco de ventrílocuo sirven una camisa estructurada, un saco o una prenda a rayas. El maquillaje incluye círculos de rubor rosa en las mejillas y dos líneas verticales desde las comisuras de los labios hasta el mentón, con el objetivo de simular una mandíbula articulada.

Otras opciones son un zombi, un gato negro o cualquiera de las propuestas anteriores. El zombi puede hacerse con una remera y un jean viejos, deshilachados en mangas o rodillas, además de talco o fécula para palidecer la cara, sombras violetas o negras en las ojeras y una gota de kétchup o colorante rojo. Para el gato negro se necesita ropa oscura, una nariz con forma de corazón, una línea hasta el labio superior, bigotes y pequeños puntos dibujados entre la boca y la nariz.

Halloween tiene raíces en el Samhain celta, una festividad vinculada con el cierre de la cosecha y el comienzo de la temporada fría en el hemisferio norte. Las máscaras y las fogatas formaban parte de aquellas prácticas, que con el tiempo se fusionaron con celebraciones religiosas y llegaron a América del Norte mediante migrantes irlandeses y escoceses. La costumbre de pedir golosinas también se relaciona con antiguas tradiciones europeas y adquirió un carácter lúdico en Estados Unidos a comienzos del siglo XX.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *