El CEO de Branson Real Estate analizó el escenario macroeconómico, el crédito y las perspectivas para los desarrolladores durante un panel sobre real estate.
Hugo Koifman, CEO de Branson Real Estate, sostuvo que la principal dificultad para los desarrolladores inmobiliarios no son necesariamente los márgenes reducidos, sino la falta de previsibilidad. “Los márgenes chicos no son un problema per sé, sino la falta de previsibilidad a futuro”, afirmó durante el segundo panel de debate sobre real estate.
El empresario señaló que el mercado mantiene un nivel de incertidumbre elevado, aunque remarcó que la actividad continúa. “Hoy estamos lanzando varios proyectos y lo que falta es previsibilidad para costos y valores de venta”, dijo. También mencionó la baja de la inflación, un dólar “estabilizado o planchado” y el crecimiento de los créditos como factores que pueden contribuir a una mayor dinamización.
Koifman detalló que Branson Real Estate desarrolla tres proyectos residenciales: uno de súper lujo en Alvear y Ayacucho, otro en Ayacucho y Vicente López, orientado a un segmento algo más bajo, y un tercero en Barrio Norte, en Peña y Sánchez de Bustamante. Sobre la iniciativa de mayor lujo, explicó que los compradores tienden a convalidar los precios y que las ventas desde el pozo permitieron financiar y controlar el desarrollo y los costos.
Según su análisis, el valor del metro cuadrado en la Ciudad de Buenos Aires se encuentra bajo frente a ciudades como Montevideo, San Pablo, Río de Janeiro, Asunción y Santiago de Chile, además de algunas ciudades de Estados Unidos. A partir del atractivo turístico y cultural de Buenos Aires y de la presencia de nómades digitales, consideró que los precios deberían seguir una trayectoria ascendente.
El CEO calificó los costos como un problema “súper grave” porque el precio de venta no siempre los acompaña. También cuestionó que un dólar quieto no resulta conveniente para el sector y sostuvo que debería acompañar la inflación. A la vez, destacó que la inteligencia artificial permite ordenar los procesos y la ejecución de los proyectos.
Por último, Koifman afirmó que desde hace 100 años falta decisión política para abordar el problema habitacional y que la vivienda “no es un tema de agenda”. Señaló además que el sector inmobiliario podría recibir créditos para comprar maquinaria o tecnología, aunque históricamente se manejó con equity.