Natalia Andrea Giménez, de 35 años, fue encontrada boca abajo en la cocina de su casa. La autopsia determinó que murió por un golpe y varias heridas de arma blanca.
Una mujer de 35 años fue encontrada asesinada el domingo por la tarde en una vivienda ubicada sobre la avenida Grandoli al 3800, en la ciudad de Rosario. La víctima fue identificada como Natalia Andrea Giménez y el hallazgo estuvo a cargo de sus dos hijos adolescentes.
Tras descubrir el cuerpo, los jóvenes salieron a pedir ayuda a una vecina y al padre de ambos, quien estaba separado de la víctima y se presentó rápidamente en el domicilio. Giménez yacía boca abajo en el sector de la cocina.
Los estudios realizados en el Instituto Médico Legal de Rosario establecieron que la mujer murió como consecuencia de un traumatismo cráneo-facial y cervical, además de múltiples heridas de arma blanca. Los peritajes iniciales ubicaron la data del deceso entre 15 y 2 horas antes del descubrimiento del cadáver.
Los investigadores constataron que no había un desorden generalizado en la vivienda y que la puerta de ingreso no había sido forzada. Tampoco encontraron vainas servidas, pese a que algunos testigos dijeron haber escuchado detonaciones durante las horas previas. En la escena faltaban el teléfono celular de Giménez y el manojo de llaves de la casa, que habrían sido sustraídos por el agresor antes de escapar.
La causa está a cargo de la fiscal Paula Barros, quien dispuso la intervención de la Agencia sobre Trata de Personas y Violencia de Género de la Policía de Investigaciones. Además, se activó el protocolo de femicidio y se ordenó relevar las cámaras de videovigilancia públicas y privadas de la zona.
La Fiscalía también analiza si la mujer había recibido amenazas vinculadas con una deuda económica en los días previos al crimen. Esa línea de investigación permanece abierta y todavía no cuenta con datos firmes.