Teherán condicionó el regreso al diálogo nuclear al levantamiento del bloqueo naval estadounidense, el fin de las sanciones al crudo y el respeto de un alto el fuego que incluiría a Líbano.
Irán ofreció reabrir el estrecho de Ormuz y retomar las negociaciones sobre su programa nuclear dentro de siete días, siempre que Estados Unidos levante el bloqueo naval sobre los puertos iraníes, elimine las sanciones a las ventas de petróleo y respete un alto el fuego que también alcance a Líbano.
La propuesta fue presentada el jueves por el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, durante una reunión privada realizada al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York. La iniciativa fue comunicada a Washington a través de mediadores y tiene similitudes con el Memorando de Entendimiento alcanzado en junio, aunque aquel acuerdo establecía un período interino de 60 días.
Tras varias semanas de fuertes aumentos, el Brent europeo y el WTI de Texas cerraron la semana con bajas superiores al 3%. Antes de la guerra, por el estrecho de Ormuz circulaba aproximadamente una quinta parte del petróleo y el gas comercializados en el mundo, por lo que una interrupción en esa vía impacta en los mercados internacionales.
Trita Parsi, vicepresidente ejecutivo del Quincy Institute, afirmó que un entendimiento rápido podría beneficiar al presidente estadounidense Donald Trump antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato de noviembre y contribuir a reducir los precios de la gasolina. Sin embargo, advirtió que existe una profunda desconfianza entre las partes y que Teherán podría intentar ganar tiempo para aumentar sus ventas de petróleo y aliviar la presión económica. Trump había señalado que no tiene prisa por alcanzar un acuerdo.
En paralelo, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, recibió el viernes al primer ministro de Qatar, país que tuvo un papel central como mediador en las conversaciones indirectas entre Irán y Estados Unidos desarrolladas esta semana en Naciones Unidas. Pezeshkian había dicho el miércoles ante la Asamblea General que Irán seguía abierto a la diplomacia, mientras que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, sostuvo ese mismo día que Washington intercambiaría ideas y mensajes si surgía la oportunidad.
Los contactos enfrentan resistencia dentro de Irán. El legislador Ebrahim Rezaei cuestionó en X las reuniones con Estados Unidos, la Asamblea de Expertos sostuvo que no existe otro camino que la resistencia y el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, reconoció la existencia de posiciones enfrentadas entre quienes impulsan la guerra y quienes, según afirmó, subestiman las capacidades nacionales. Estados Unidos e Israel iniciaron la guerra con un ataque sorpresa el 28 de febrero, cuando Irán participaba en conversaciones nucleares, y desde entonces ambas partes se acusan de incumplir el acuerdo alcanzado en junio.