El Senado de Paraguay retomó el proceso contra el presidente, quien no asistió al Congreso tras no obtener autorización para realizar una defensa política. Sus abogados también sostuvieron que la renuncia del mandatario dejó al juicio sin materia.
El Senado de Paraguay reinició la sesión del juicio político contra el presidente Santiago Peña. El mandatario decidió no presentarse ante el Congreso luego de que no se autorizara una defensa de carácter político.
Durante las exposiciones iniciales, el equipo jurídico presidencial cuestionó los plazos fijados por la Cámara Alta, la falta de elementos probatorios en la acusación y la continuidad del proceso institucional.
Ricardo Preda, integrante de la defensa, denunció ante el pleno supuestas violaciones al debido proceso y consideró extremadamente breves los plazos disponibles para ejercer la defensa técnica. También afirmó que el libelo acusatorio no contiene pruebas: “Este libelo no trae ninguna prueba. Recorranló buscando elementos. No hay”. En ese marco, reconoció la existencia de una crisis bancaria que requiere respuestas para los damnificados.
Adolfo Ferreiro, quien asumió la representación legal, sostuvo que la defensa tuvo un tiempo muy limitado para analizar el expediente completo y reivindicó el derecho constitucional a una legítima defensa. Además, citó el antecedente del exministro de la Corte Suprema de Justicia Felipe Paredes.
Ferreiro argumentó que el juicio político carece de materia porque Peña ya oficializó su renuncia. “El requisito para el juicio político es ser funcionario. Cesa cuando el funcionario renuncia”, sostuvo. Y agregó: “Es como demandar a un señor que ya te pagó. Él renuncia a sus privilegios y se somete”.