El exmediocampista, que disputó más de 200 partidos con el club, pidió darles lugar a los juveniles y cuestionó el armado de los planteles.
Nueva Chicago descendió a la Primera B luego de pelear hasta la última fecha por la permanencia. La pérdida de categoría provocó escenas de tensión en las inmediaciones del estadio y dejó al plantel en silencio después del pitazo final de Zunino, en San Martín.
En ese contexto, Julio César Serrano habló con Olé y analizó el presente de la institución. El exjugador disputó más de 200 partidos con la camiseta verde y negra y pasó por la Primera, el Nacional y la B con el Torito.
“El club tiene que recurrir a la mística de Chicago y los dirigentes tendrán que hacerse cargo”, sostuvo Serrano. También reclamó una mayor participación de los futbolistas formados en Mataderos: “Hay que dejar de traer 25 o 30 tipos por mercado de pases. Cuando el club ascendió o peleó campeonatos, el equipo estaba lleno de pibes de la casa”.
El exmediocampista reconoció que no esperaba ver al equipo en esa situación y señaló que, durante los partidos que presenció como local y visitante, no observaba una respuesta futbolística que le permitiera confiar en una recuperación. Sobre las responsabilidades, afirmó: “Es todo un conjunto. Si no hacés bien las cosas arriba, abajo repercute”. Además, consideró que no hubo un buen trabajo “ni en lo dirigencial ni en lo futbolístico”.
Serrano también fue consultado por la posibilidad de regresar a Mataderos. Dijo que prefiere no trabajar con integrantes de una comisión que actualmente forma parte del club, debido a diferencias con varias de sus decisiones. El exjugador había vuelto desde Eslovenia en 2010 y participó del ascenso conseguido en la promoción ante Chacarita, en 2012.