El fundador de Citadel comparó el auge tecnológico con la burbuja de las puntocom, mientras referentes de Deutsche Bank y BlackRock descartaron un desplome inminente y reclamaron más inversión en infraestructura.
Ken Griffin sostuvo que los inversores están “casi con toda seguridad” en medio de una burbuja de inteligencia artificial. El fundador de Citadel formuló la advertencia durante una entrevista realizada el martes en la Conferencia Future of Global Markets, en Nueva York.
“Cualquier transformación radical de nuestra economía suele estar entrelazada con una burbuja”, afirmó Griffin, cuyo grupo incluye al fondo de cobertura Citadel y a la firma creadora de mercado Citadel Securities. El empresario comparó el escenario actual con los días previos al estallido de la burbuja de las puntocom y recordó la proliferación de modelos de negocios “fantasiosos” durante ese período.
Griffin también lamentó haberse desprendido demasiado pronto de algunas inversiones. “Solo desearía haber conservado mis acciones de Amazon en ese momento”, declaró. A principios de este año, durante el Foro Económico Mundial de Davos, había calificado a la inteligencia artificial como “basura”. En mayo, ante una audiencia de la Escuela de Negocios de Stanford, reconoció estar “sorprendido” y “deprimido” por las capacidades de esa tecnología.
Las declaraciones fueron cuestionadas por otros referentes del sector financiero. El CEO de Deutsche Bank, Christian Sewing, descartó un desplome inminente en el precio de los activos y buscó llevar tranquilidad a los mercados.
El presidente de BlackRock, Larry Fink, sostuvo que acelerar la construcción de centros de datos de inteligencia artificial es fundamental para evitar que los elevados costos de cómputo frenen la economía y provoquen inflación. La preocupación de los inversores aumentó en las últimas semanas ante la posibilidad de que el gasto de capital inicial tarde más de lo previsto en traducirse en ganancias y mejoras concretas de productividad.
La escala de las inversiones queda reflejada en el caso de Anthropic PBC, uno de los principales desarrolladores del sector. La empresa podría destinar unos u$s750.000 millones adicionales a capacidad de cómputo durante los próximos años, según un informe del Wall Street Journal.