La Auditoría General de la Nación (AGN) reclamó al Banco Central que identifique y explique el impacto de las operaciones realizadas con el oro trasladado al exterior. El pedido apunta a una pérdida de unos 1.000 millones de dólares que, según fuentes de la entidad citadas por Página/12, habría surgido de una combinación de contratos de futuros y un Repo.
El organismo auditor también negó haber aprobado los estados contables de 2025, como había afirmado el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, durante su exposición ante el Senado. En un comunicado firmado por Juan Manuel Olmos, la AGN señaló que el trabajo continúa en proceso y cuestionó las dificultades que encontró para obtener documentación sobre la operatoria.
De acuerdo con esa comunicación, recién en abril de 2026 el Banco Central permitió revisar la información mediante un procedimiento que la AGN consideró inusual. Personal del organismo debió concurrir a la sede de la autoridad monetaria, observar datos en una computadora y dejar constancia de la consulta en un acta, sin recibir la documentación respaldatoria.
Los lingotes y las versiones oficiales
Fuentes del Banco Central consultadas por Página/12 aseguraron que los aproximadamente 1.000 lingotes no fueron llevados a Suiza. Según esa versión, quedaron depositados físicamente en el Banco de Inglaterra, en Londres, bajo titularidad del Banco Internacional de Pagos (BIS), cuya sede está en Basilea y que opera a través de entidades de distintos países.
La información contradice lo expresado por Bausili ante los senadores. El funcionario había dicho que el envío a Suiza buscaba reemplazar piezas antiguas y de menor calidad por otras con pureza certificada. Las fuentes citadas indicaron, en cambio, que solamente 115 lingotes fueron refundidos en Londres y que el costo del proceso resultó bajo porque el material se encontraba en buenas condiciones.
El ministro de Economía, Luis Caputo, había dado otra explicación. Sostuvo que mantener el oro fuera del país permitía obtener un rendimiento, a diferencia de conservarlo inmovilizado en las bóvedas del Central. La administración de Javier Milei evitó brindar otros detalles sobre el destino de los lingotes y argumentó que revelar esa información podía facilitar intentos de embargo por parte de bonistas o fondos.
Juliana Di Tullio y Martín Soria cuestionaron las respuestas de Bausili después de su presentación en el Senado y lo acusaron de haber proporcionado información falsa. Antes de esa discusión, Sergio Palazzo, secretario general de La Bancaria, había denunciado en 2024 el traslado de lingotes en camiones de caudales rumbo al aeropuerto.
Las operaciones bajo revisión
La reconstrucción atribuida a fuentes del Central indica que el oro habría respaldado dos movimientos financieros. Uno habría involucrado futuros y el otro, un Repo: una colocación temporal asociada al compromiso de recomprar el metal, mientras los fondos obtenidos eran puestos a interés. El valor aproximado de los lingotes enviados es de 1.800 millones de dólares.
Según esa versión, el resultado negativo estuvo relacionado con el aumento de la cotización del oro, que pasó de 2.000 dólares la onza en 2024 a 4.470 dólares en la actualidad. Las fuentes calcularon el quebranto en unos 1.000 millones de dólares, pero la documentación necesaria para determinar cómo se instrumentaron las operaciones todavía no fue auditada de manera completa.
La AGN pidió que las pérdidas aparezcan separadas y claramente identificadas, tanto en los registros contables como en el informe de gestión. También requirió precisiones sobre la relación entre el Repo y los futuros, los valores utilizados, las tasas aplicadas y las causas concretas del resultado adverso. El Banco Central no aceptó presentar el impacto con el nivel de detalle solicitado, de acuerdo con el material difundido.
Denuncia judicial y cuestionamientos por el destino
Soria denunció en abril pasado a Milei, Caputo y Bausili por presunto abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de funcionario público y malversación de caudales públicos. El expediente tramita en el juzgado de Ariel Lijo. El senador y Di Tullio anunciaron que ampliarán la presentación durante la semana que comienza este lunes.
El depósito en Londres también generó objeciones por la posibilidad de medidas judiciales contra activos argentinos y por el conflicto con el Reino Unido en torno de las Malvinas. Entre los antecedentes mencionados figura el embargo de reservas de Islandia depositadas en esa ciudad en 2008. Mientras avanzan la auditoría y la causa judicial, permanecen pendientes las explicaciones oficiales sobre la estructura, las condiciones y el resultado de las operaciones realizadas con el oro.