La entrega de una porción de un rancho de Arnold Schwarzenegger y la empresaria del fitness Betty Weider permitió reforzar la continuidad del sendero Backbone, en las montañas de Santa Mónica, California. La cesión, realizada en 2016, involucró 16 hectáreas próximas a Los Ángeles y quedó bajo la administración del Área Recreativa de las Montañas de Santa Mónica.
El aporte tuvo una incidencia directa en el esquema de conservación del área. Los terrenos tenían una valuación de 500.000 dólares, una suma que el organismo público había previsto destinar a la compra de esa parcela. Al no concretarse esa erogación, los recursos se conservaron y luego facilitaron la adquisición de un campo de golf para avanzar en la obra del recorrido.
Ese movimiento contribuyó a completar el 60% del trazado Backbone. La iniciativa se inserta en una política de protección que combina financiamiento estatal y local para parques con recursos del Fondo Federal de Conservación de Tierras y Aguas. Según el material difundido sobre el caso, esos fondos no siempre alcanzan para sostener y cuidar reservas naturales, por lo que los aportes privados resultan complementarios.
Un corredor entre áreas públicas y propiedades privadas
El Backbone cruza una de las extensiones de naturaleza menos intervenida que persisten en el sur californiano. Su recorrido incluye pendientes de chaparral, sectores de robles y formaciones rocosas, dentro de un ambiente donde la preservación busca resguardar tanto el paisaje como la fauna nativa.
Desde la incorporación de la tierra cedida por Schwarzenegger, quienes recorren el lugar pueden llegar a un sector cercano al océano Pacífico, con panorámicas del área marina, la franja costera y las colinas que desembocan en un valle. El entorno también ofrece contacto con especies vegetales locales y la posibilidad de observar animales como pumas y serpientes, de acuerdo con lo señalado por Los Angeles Times.
David Szymanski, superintendente del Área Recreativa Nacional de las Montañas de Santa Mónica, atribuyó el desarrollo del sendero a un trabajo sostenido de funcionarios, organismos de parques, voluntarios y filántropos durante 40 años. Una vez concluido, indicó, el trazado deberá articular una red de 800 kilómetros para vincular a habitantes de los condados de Los Ángeles y Ventura con tierras públicas.
Una transformación iniciada décadas atrás
El interés institucional y conservacionista por la zona comenzó en la década de 1960. En ese momento predominaban los dominios privados, ocupados en gran medida por ranchos, desarrollos residenciales de alto nivel y campos de golf. Desde entonces se impulsaron adquisiciones destinadas a abrir partes de ese territorio al uso público.
El resultado es un sendero que alterna tramos de acceso libre con el paisaje de urbanizaciones y límites de propiedad privada. La donación de Schwarzenegger y Weider se incorporó a ese proceso de recuperación territorial y aportó una pieza para sostener un corredor natural en las montañas de Santa Mónica.