El envejecimiento poblacional impulsa nuevas demandas vinculadas con la prevención, la autonomía, los cuidados y la planificación de una vida más extensa.
El aumento de la expectativa de vida y la reducción de los nacimientos consolidaron en la Argentina un proceso de envejecimiento sostenido. De acuerdo con el Censo 2022 del INDEC, las personas de 60 años o más representan el 16,2% de la población.
Este escenario favorece el desarrollo de la economía de la longevidad, un concepto que comprende las necesidades, demandas y contribuciones de las personas mayores. Su alcance no se limita a la atención de enfermedades: también incluye la prevención, la conservación de la autonomía, los vínculos y los proyectos personales.
En la Unión Europea, donde el envejecimiento demográfico se hizo visible antes, más de una de cada cinco personas tiene 65 años o más. Para 2050, esa proporción será cercana a una de cada tres. En ese contexto surgió una demanda orientada a prevenir y a preservar la independencia durante períodos más prolongados de vida.
Europa cuenta además con instituciones con trayectoria en programas de longevidad, entre ellas Clinique La Prairie, fundada en Suiza en 1931, y Buchinger Wilhelmi. Esa experiencia muestra que el mercado tiene antecedentes de varias décadas, aunque su antigüedad no alcanza para comprobar por sí misma la eficacia de todas las intervenciones ofrecidas.
La tendencia también se extiende a América Latina: la CEPAL proyecta que en 2050 una de cada cuatro personas de la región tendrá 60 años o más. Frente a esa perspectiva, se plantea que los sistemas de salud avancen desde una respuesta reactiva hacia modelos preventivos, con equipos conectados y continuidad entre prevención, atención médica, rehabilitación y acompañamiento.
El enfoque de longevidad saludable impulsado desde Fundación Azikna propone convertir la información en decisiones y las decisiones en hábitos sostenibles, con evidencia, equipos integrados y tecnologías sencillas. La transformación también alcanza a los sistemas de cuidados, las ciudades, los espacios laborales y el consumo, donde se identifican oportunidades de innovación e inversión adaptadas a la realidad local.