Raúl Pizarro, coordinador general de la actividad, afirmó que la organización procura evitar que la visita quede atravesada por la disputa política.
La Iglesia argentina trabaja para que la visita del papa León XIV al país no quede vinculada con las disputas políticas internas. “Nos propusimos no entrar en la grieta, queremos cuidar la figura del Papa”, sostuvo Raúl Pizarro, coordinador general de la actividad.
Pizarro, quien también es secretario general de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) y obispo auxiliar de San Isidro, explicó que el equipo organizador busca “trascender las peleas coyunturales” y preservar la figura del Santo Padre. También señaló que se planificaron las distintas etapas del viaje: “Nos propusimos pensar el antes, el durante y el después de la visita”.
El religioso realizó esas declaraciones durante el Coloquio sobre el Futuro de las Religiones por la visita de León XIV. El encuentro reunió a referentes del catolicismo, las iglesias evangélicas, el judaísmo y el islamismo, además de sociólogos de las religiones, para analizar los desafíos de las confesiones religiosas y el aporte del diálogo interreligioso en la Argentina.
Según Pizarro, la preparación de la visita permitió reunir en una misma mesa a representantes de la Santa Sede, la Nunciatura, la CEA, la diócesis de Luján y los gobiernos de Buenos Aires, Córdoba, Nación, Provincia, Ciudad, Luján y Almirante Brown. Aunque reconoció que los distintos actores “piensan muy distinto en muchas cosas”, destacó que trabajan en conjunto: “Increíblemente se puede, es una alegría”.
El coordinador consideró que uno de los principales efectos de la visita será el impulso a las religiones. En ese sentido, mencionó el lema “Bienvenidos todos, vayan y anuncien” y afirmó que se trata de una Iglesia que busca ser “hospitalaria” y “acogedora”.
Por su parte, el presidente de la CEA, Marcelo Colombo, dijo que la llegada del Papa puede transmitir un mensaje de unión y esperanza a una sociedad polarizada. Además, afirmó que la preparación está avanzada y que los dispositivos se encuentran en marcha, con una buena interacción entre las sedes y los equipos de las jurisdicciones.