La industria de los semiconductores enfrenta el riesgo de una fuerte corrección por el auge de la IA

Las ventas y las ganancias alcanzaron niveles récord, pero la concentración productiva, el aumento de las inversiones y la dependencia de la inteligencia artificial alimentan la preocupación por una eventual caída.

La inteligencia artificial llevó a la industria de los semiconductores a una expansión sin precedentes recientes. En el primer semestre de 2026, las ventas crecieron interanualmente a un ritmo superior al de cualquier otro momento desde la década de 1980. TSMC registró este mes su sexto trimestre consecutivo de beneficios récord, mientras que Samsung Electronics informó el cuarto.

El desempeño también convive con señales de cautela en los mercados. Un índice de las principales compañías del sector perdió más de 10% desde el 6 de octubre. El 12 de octubre, Hock Tan, director de Broadcom, comparó a numerosos inversores vinculados al negocio de la IA con apostadores de casino que “no tienen ni idea” de aquello en lo que invierten.

La fabricación se concentró en pocos actores. A comienzos de la década de 2000, unas 25 empresas podían producir los procesadores más avanzados; actualmente son cuatro y TSMC fabrica casi todos los de alta gama. En los chips de memoria, más de 20 compañías producían modelos avanzados en 1990, frente a las tres que hoy concentran casi toda la fabricación: Samsung, SK Hynix y Micron. China sumó participantes, aunque continúa detrás de la frontera tecnológica por no disponer de las herramientas más avanzadas.

Los fabricantes ampliaron sus inversiones para responder a la demanda. Se prevé que el gasto de capital de TSMC llegue a aproximadamente u$s62.000 millones este año, más de una vez y media lo destinado en 2025, y que alcance unos u$s76.000 millones el próximo año. Sin embargo, el desembolso representa una proporción menor de sus ingresos: pasaría de 44% en 2023 a 36% este año. Bill Wiseman, de McKinsey, describió el escenario de precios como “muy favorable”. La DRAM cuesta aproximadamente seis veces más que a comienzos de 2023, mientras que TSMC no redujo el precio de su proceso de tres nanómetros, lanzado a fines de 2022.

La escasez de capacidad y la concentración también modificaron los contratos. Nvidia se comprometió a destinar más de u$s250.000 millones para garantizar suministros y componentes hasta enero de 2029. Micron informó en septiembre que los acuerdos de “compra obligatoria o pago” cubrían 35% de sus ingresos hasta 2030, con compromisos por u$s32.000 millones. Si el gasto en IA se estanca, los precios y las ganancias caerán, y los compradores podrían intentar renegociar contratos firmados en el máximo del mercado; parte de ese riesgo ya quedó trasladada a ellos mediante los compromisos de compra y los pagos anticipados.

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