Un análisis de Flux IT señala que los usuarios recurren a estas herramientas para investigar coberturas y comparar opciones antes de contactar a una aseguradora.
La decisión de contratar un seguro comienza cada vez más fuera de los sitios web, las aplicaciones y los comparadores administrados por las propias compañías. Herramientas de inteligencia artificial intervienen en una etapa previa para reunir datos, revisar alternativas y orientar la elección de los consumidores.
Un análisis de Flux IT, consultora argentina especializada en soluciones digitales para los sectores financiero y asegurador, advierte que este cambio suma una instancia entre las empresas y sus clientes. La información sobre las coberturas puede ser consultada y ordenada por sistemas que las aseguradoras no desarrollan ni controlan.
El U.S. Auto Insurance Study 2026 de J.D. Power registró que el 32% de las personas que buscaron un seguro para vehículos utilizó inteligencia artificial durante el proceso. Las aplicaciones más mencionadas fueron las consultas generales, la solicitud de cotizaciones, la comparación de pólizas y el apoyo para tomar una decisión.
El estudio también indicó que esos usuarios tuvieron una probabilidad 1,3 veces mayor de cambiar de aseguradora frente a quienes no emplearon esas herramientas. En paralelo, un relevamiento de Evident sobre 30 grandes compañías internacionales identificó 37 usos nuevos de IA en el segundo trimestre de 2026, incluidos nueve relacionados con ventas y distribución.
Aviva, Liberty Mutual y Allianz ya producen cotizaciones dentro de ChatGPT, mientras que AXA analiza la presencia de su marca en las recomendaciones de los principales modelos de lenguaje. Para Flux IT, el desafío consiste en mantener coherente la descripción de cada producto en documentos, sistemas internos y canales digitales, incluso cuando la consulta se realiza en plataformas externas.
Silvia Pascual, Business Manager de Flux IT, sostuvo que la información debe poder ser interpretada de manera uniforme en distintas interfaces. El sector también deberá establecer qué operaciones pueden realizar los agentes de IA y bajo qué condiciones, ya que la evolución de estas herramientas podría llevarlas desde la comparación hasta la cotización, la contratación y la gestión de pagos por cuenta del usuario.