El tribunal sostuvo que José Luis Nieto conocía los antecedentes de los animales y que debía prever el riesgo de un nuevo ataque.
La Cámara Primera en lo Criminal y Correccional de Córdoba dio a conocer los fundamentos de la sentencia que condenó a José Luis Nieto a ocho años y un mes de prisión efectiva por la muerte de Trinidad Ballesteros, de 15 años.
La adolescente fue atacada en julio de 2023 por dos perros dogos de propiedad de Nieto, en barrio Estación Flores. En el mismo episodio, Juan Marcelo Cocconi sufrió lesiones cuando intentó auxiliarla. El tribunal declaró al acusado autor de homicidio simple y lesiones leves, en ambos casos bajo la figura de dolo eventual.
Los camaristas José Pueyrredón, Mario Capdevila y Gustavo Ispani consideraron que Nieto tenía el deber de controlar el peligro generado por los animales. Según la sentencia, el acusado se había ausentado de su vivienda y los perros escaparon por el portón vehicular antes de atacar a la adolescente y al vecino.
Para los jueces, Nieto conocía el comportamiento peligroso de los dogos. La resolución menciona antecedentes de episodios protagonizados por los animales y una sanción contravencional vinculada con su tenencia, elementos que permitieron concluir que el riesgo no era desconocido ni imprevisible.
La Cámara sostuvo que el acusado debía representarse la posibilidad de que los perros causaran lesiones o la muerte de una persona. También señaló que, como responsable de animales potencialmente peligrosos, ocupaba una posición de garante y debía impedir que esa fuente de riesgo provocara daños.
Al fijar la pena, el tribunal tuvo en cuenta las circunstancias personales de Nieto y consideró como agravante la juventud de la víctima. Además, estableció una reparación económica por distintos conceptos de daño, que deberá hacerse efectiva cuando la sentencia quede firme.