En 2024 nacieron 413.135 chicos, la misma cantidad que en 1948, mientras que el 75% de los argentinos con mascotas considera a su perro o gato como un hijo.
El 75% de los argentinos que tienen mascotas considera a su perro o gato como un hijo y el 94% lo reconoce como parte de la familia, según una encuesta de Kantar realizada en 2024. Los términos “perrhijos” y “gathijos” ya forman parte del lenguaje cotidiano.
El relevamiento también registró que el 66% de los dueños comparte fotos y videos de sus animales, el 35% sigue a influencers del mundo animal y el 39% suele concurrir a bares o cafeterías “pet friendly”. Además, el 64% de los tutores adoptó a su mascota. Esta mirada predomina entre las mujeres, los menores de 50 años y los niveles socioeconómicos más bajos.
En paralelo, la cantidad de nacimientos se redujo de 777.012 en 2014 a 413.135 en 2024, de acuerdo con datos de UNICEF. La caída fue del 47% en una década y rondó el 10% entre 2023 y 2024. La tasa de fecundidad se ubica en torno a 1,2 hijos por mujer, por debajo de los 2,1 necesarios para el reemplazo poblacional.
La cifra de 2024 igualó la registrada en 1948, aunque actualmente hay cerca del triple de mujeres en edad fértil. A la vez, un estudio de la Universidad Austral basado en datos del INDEC indicó que los hogares sin hijos menores representan el 57% del total, frente al 44% de 1991. Según registros de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva, las consultas para buscar un segundo embarazo cayeron más de un 50% en la última década.
Entre los factores vinculados con el descenso de la natalidad aparecen la situación económica, el acceso a la vivienda, la postergación de la maternidad y la paternidad y el aumento de la vida en solitario. Según Inquilinos Agrupados, el 40% de los salarios se destina al alquiler y una de cada cinco familias inquilinas debió mudarse en los últimos dos años por no poder pagarlo.
Los especialistas también relacionan la humanización de las mascotas con el avance de los derechos de los animales y señalan que es más visible entre las generaciones jóvenes que decidieron no tener hijos o los postergaron. El gato, además, se adapta a monoambientes y departamentos chicos y no requiere paseos diarios. Aun cuando sean considerados hijos, los especialistas advierten que perros y gatos necesitan una vida plena, equilibrada y acorde con su especie.