Dos proyectos aprovechan una cadena de vulnerabilidades para ampliar las funciones de la consola de Sony mediante streaming y ejecución de software diseñado para Windows.
La comunidad de desarrolladores de PlayStation 5 puso en marcha herramientas que permiten ejecutar juegos de Windows en la consola y utilizar Xbox Cloud Gaming a través de internet. La posibilidad se difundió en redes sociales con partidas de Half-Life 2 (2004) y GTA IV.
El acceso se habilita mediante Relapse Exploit, una cadena de vulnerabilidades que, según sus desarrolladores, puede tomar el control de la PS5 en versiones de firmware comprendidas entre la 7.00 y la 13.60. El alcance potencial incluye también a equipos PS5 Pro con esas versiones. El proyecto fue desarrollado por ntfargo junto con ufm42, Sonic_Iso, Jordy, Dr. Yenyen y otros investigadores.
Relapse incorpora un cargador de archivos ELF en el puerto 9021, con el que se pueden iniciar herramientas homebrew, emuladores y software no firmado por PlayStation. El código está publicado en GitHub y puede ejecutarse de forma local con Python o desde una versión alojada en GitHub Pages. Sus desarrolladores advierten que la explotación del kernel puede requerir varios intentos y que la consola podría bloquearse, por lo que la herramienta todavía no está completamente estabilizada.
Uno de los proyectos surgidos a partir de esta apertura es PSBox Cloud Gaming, un cliente no oficial de Xbox Cloud Gaming. El programa transmite juegos a 1080p y 60 fotogramas por segundo, utiliza la GPU de la PS5 y permite reescalar la imagen hasta 4K con AMD FSR 1 o Anime4K. También admite el DualSense, con vibración y respuesta de los gatillos, y hasta cuatro controles conectados. Está dirigido a usuarios con una suscripción a Game Pass Ultimate.
La otra iniciativa es prospero-win, orientada a ejecutar títulos de PC directamente en la consola. El código de 64 bits funciona de manera nativa sobre el procesador x86-64 de la PS5, mientras que la herramienta ofrece compatibilidad con DualSense, teclado y ratón, además de un lanzador para configurar perfiles por juego. Sony podría intentar corregir las vulnerabilidades mediante actualizaciones, aunque la filtración de las claves BootROM de la PS5, ocurrida a principios de 2026, expuso una falla de hardware que no puede solucionarse con software en las consolas ya vendidas y que también alcanza a los modelos PS5 Pro en circulación.