En los alegatos finales del juicio por el hecho ocurrido en julio de 2018, la acusación rechazó la legítima defensa y propuso arresto domiciliario, salidas laborales y continuidad de tratamientos médicos.
El juicio oral contra Cristian «Pity» Álvarez por el homicidio de Cristian Maximiliano Díaz ingresó en su etapa decisiva con los alegatos ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°29.
Fabián Améndola, abogado querellante en representación de la familia de la víctima, solicitó una pena de 11 años y dos meses de prisión para el exlíder de Viejas Locas e Intoxicados.
La querella descartó la hipótesis de legítima defensa y sostuvo que Álvarez comprendía la gravedad de sus actos al momento del ataque. Según las pericias, efectuó cuatro disparos contra Díaz, tres de ellos a corta distancia, cuando la víctima estaba indefensa en el suelo y no tenía armas.
Al mismo tiempo, la acusación planteó una modalidad atenuada para el cumplimiento de la pena, con arresto domiciliario, permisos para realizar salidas laborales y continuidad de los tratamientos médicos. La propuesta fue vinculada con la complejidad del estado de salud físico y psíquico del músico y con las demoras prolongadas que atravesó la causa.
El homicidio ocurrió en julio de 2018 en el barrio Samoré de Villa Lugano. Durante la audiencia también declaró Silvina Débora Álvarez, hermana del imputado, quien describió un presunto hostigamiento previo contra el cantante en el barrio, afirmó que su hermano actuó bajo un estado de «miedo extremo» y pidió disculpas públicas a los familiares de Díaz.