El pontífice fue sometido a una operación en la que le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho, donde se detectó un adenocarcinoma pulmonar.
La intervención a la que se sometió el papa León XIV por un tumor canceroso en el pulmón derecho modificó las previsiones sobre su recuperación y generó interrogantes dentro del Vaticano.
El diagnóstico confirmó la presencia de un adenocarcinoma pulmonar. A partir de ahora, la evolución clínica del pontífice deberá compatibilizarse con sus actividades institucionales, los controles médicos y los posibles tratamientos que pueda necesitar.
La situación también puso bajo análisis el viaje previsto a Sudamérica entre el 6 y el 17 de noviembre. La gira contempla visitas a Uruguay, Argentina y Perú, doce días de actividades, numerosos traslados aéreos y más de 40 reuniones y discursos.
La exigencia de ese recorrido es uno de los principales interrogantes, debido al período de recuperación posoperatoria que deberá atravesar León XIV. El Vaticano evalúa cómo ajustar la agenda internacional a su estado de salud.
La noticia generó conmoción en la Curia, donde hasta hace pocos días predominaba la imagen de un Papa joven, activo y en buenas condiciones físicas. Nacido en Chicago y con una extensa trayectoria misionera en Perú, el pontífice mantiene una rutina que incluye natación, tenis y equitación en la residencia papal de Castel Gandolfo, además de contar con equipamiento para hacer ejercicio en el Palacio Apostólico.