La salida a bolsa de Anthropic puede beneficiar a bancos, inversores y fabricantes de chips

La empresa y sus bancos apuntan a concretar la oferta pública inicial durante la semana del 16 de noviembre, en una operación que podría recaudar más de u$s100.000 millones.

Los primeros inversores de Anthropic, los fabricantes de chips, las empresas que alquilan capacidad informática y varios bancos de Wall Street aparecen entre los principales beneficiarios potenciales de la salida a bolsa del fabricante de inteligencia artificial.

Spark Capital podría transformar sus aproximadamente u$s777 millones invertidos desde 2023 en unos u$s10.900 millones si Anthropic alcanza una valuación de u$s1,5 billones, según estimaciones de PitchBook. Entre los inversores iniciales también figuran Eric Schmidt, ex CEO de Google; Jaan Tallinn, fundador de Skype; Sam Bankman-Fried; Amazon; Google; GIC; LightSpeed Venture Partners y Sequoia Capital.

El formulario S-1 presentado por Anthropic incluyó acuerdos por unos u$s807.000 millones en capacidad informática e infraestructura vinculada con la inteligencia artificial para los próximos años. La información impulsó el lunes las acciones de fabricantes de chips y de las denominadas neoclouds, compañías que alquilan capacidad de cómputo a empresas de inteligencia artificial.

Goldman Sachs y Morgan Stanley fueron seleccionados como los principales colocadores de la operación. Goldman ocupa la posición de banco principal, mientras que Morgan Stanley será el agente de estabilización durante la primera jornada de cotización. Otros veinte bancos participarán de la venta de acciones a inversores del mercado público, incluidos particulares e inversores internacionales.

La operación podría reactivar el mercado de ofertas públicas iniciales, aunque también reavivó el debate sobre una posible burbuja de inteligencia artificial. OpenAI prevé presentar su documentación el próximo año, mientras los inversores también siguen el posible impacto sobre las criptomonedas y el mercado de bonos.

Anthropic propone que algunos accionistas puedan comenzar a vender acciones el mismo día del debut bursátil. Para otros, las restricciones vencerían en los días de negociación 27, 48 y 62, frente al período cercano a 180 días que suelen establecer las empresas para limitar la volatilidad inicial.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *