La inflación mayorista registró una suba de 2,1% en agosto, según informó el Indec, y dejó atrás la trayectoria de desaceleración que se venía observando desde mayo. El resultado contrastó con el incremento de 0,8% de julio, una cifra que había sido destacada por el Gobierno de Javier Milei.
En la comparación interanual, los precios mayoristas acumularon un avance de 29,8%. A su vez, el aumento acumulado del año llegó a 19,1%, de acuerdo con la medición difundida por el organismo estadístico.
El peso de los productos primarios
La variación de agosto respondió a un incremento de 2,1% en los productos nacionales y de 2,9% en los importados. Dentro de la producción local, los productos primarios fueron el rubro de mayor alza, con 4,6% en promedio.
El ministro de Economía, Luis Caputo, atribuyó ese movimiento fundamentalmente a la suba de 8% en petróleo crudo y gas. En una publicación en X, señaló que los productos primarios aportaron 0,98 puntos porcentuales a la variación mensual, de los cuales 0,71 p.p. correspondieron a petróleo y gas.
Los productos manufacturados, por su parte, aumentaron 1,3%. Caputo remarcó que se trató del menor incremento de esa categoría para un mes de agosto desde 2016. Dentro de ese segmento, Claudio Caprarulo, director de Analytica, indicó que alimentos y bebidas mantuvo un crecimiento de 1,4%, por tratarse de una categoría relevante para seguir la evolución de la inflación minorista.
Las señales hacia los precios al consumidor
Camilo Tiscornia, director de C&T Asesores Económicos, sostuvo que la evolución del petróleo fue determinante tanto en julio como en agosto: el precio había bajado 9% durante el mes previo y luego subió 8%. Para el economista, se trata de un movimiento por encima del promedio, vinculado a los precios internacionales y, por lo tanto, fuera del control directo de la política económica local.
Tiscornia advirtió que el encarecimiento de la energía puede trasladarse a mayores costos y eventualmente dificultar la evolución de los precios al consumidor. También mencionó el aumento de los commodities agrícolas como otro factor que podría sumar presión. No obstante, resaltó que los productos manufacturados, que representan más del 70% de la canasta del IPIM, subieron 1,3%, por debajo del 1,7% registrado el mes anterior.
La inflación mayorista suele ser seguida como una referencia anticipada para la minorista, aunque ambas mediciones tienen coberturas diferentes. Mientras la primera contempla bienes, el IPC incorpora bienes y servicios y los releva a nivel de consumidor final. En agosto, la inflación minorista había marcado 1,7%.
Caprarulo consideró que la aceleración de agosto se explicó por los productos primarios, en particular por petróleo y gas, y que se ubicó dentro de los parámetros esperados. Hacia adelante, planteó que la atención estará puesta en la estabilización de los precios mayoristas, en un contexto condicionado por los commodities y por el impacto de la guerra en Medio Oriente.