Una placa de FAdeA, un papamóvil construido por trabajadores de Renault y el balcón del Arzobispado enlazan las visitas papales de 1987 y 2026.
La visita de León XIV a Córdoba volverá a poner en circulación recuerdos vinculados con la presencia de Juan Pablo II en la provincia. Entre los elementos que conectan ambos acontecimientos se encuentran una placa ubicada en FAdeA, un papamóvil adaptado por trabajadores de Renault y el balcón del Arzobispado desde el que se espera un saludo del actual pontífice.
El martes 10 de noviembre, León XIV celebrará la misa central a las 10 en la explanada de la Escuela de Aviación Militar, dentro del predio de la Fábrica Argentina de Aviones. El Gobierno nacional eligió ese lugar por el antecedente de 1987, cuando Juan Pablo II presidió allí una celebración, en el complejo donde funcionaba la Fábrica Militar de Aviones.
En la plataforma de los hangares de FAdeA, una placa señala desde 1987 el sitio donde se levantó el altar de aquella misa. La pieza está en un sector de acceso restringido y fue puesta en valor por trabajadores de la fábrica a pocos días de la nueva visita. La inscripción consigna como fecha de la celebración el 8 de abril de 1987.
La concurrencia de la jornada de Juan Pablo II aparece estimada en los registros periodísticos entre 300.000 y 650.000 personas. Para la visita de León XIV, las autoridades provinciales proyectan una asistencia de entre 700.000 y 1,5 millones. El recuerdo de 1987 también forma parte de la programación de la Iglesia: el Papa almorzará en el Arzobispado y se espera que salude desde el mismo balcón utilizado por su antecesor, escenario de los cantos de miles de personas durante aquella noche.
Otro vínculo con la visita anterior proviene de la planta de Renault en Santa Isabel. Para el recorrido de 1987, trabajadores e ingenieros adaptaron una Renault Trafic para utilizarla como papamóvil. FAdeA, fundada en 1927, conserva además una trayectoria asociada a aeronaves como el Pulqui, el Pucará y el IA-63 Pampa, y cumplirá cien años en 2027. Los empleados que recuperaron la placa señalaron que la iniciativa confirmó que lo vivido no se perdió.
La recuperación de estos elementos muestra cómo fechas, espacios, objetos y testimonios pueden convertirse en materiales para reconstruir la historia de una organización. En el caso cordobés, la visita de León XIV ofreció una ocasión para activar archivos y recuerdos conservados por FAdeA, Renault y el Arzobispado, de manera similar a la continuidad narrativa que tuvo la campaña “La llama que llama”, de Telecom, desde fines de los noventa hasta su transformación en miniserie y lenguaje institucional de la marca.