La provincia de Buenos Aires concentra las principales disputas, mientras el oficialismo evalúa una primaria e intenta sumar a la UCR.
Las conversaciones entre La Libertad Avanza (LLA) y el PRO para construir una propuesta electoral común de cara a los comicios de 2027 atraviesan dificultades por las diferencias sobre el armado en los distintos territorios. La provincia de Buenos Aires aparece como el principal foco de tensión.
Entre los dirigentes que participan de las tratativas se encuentran Diego Santilli, Cristian Ritondo, Martín Menem, Fernando De Andreis y “Lule” Menem. Uno de los planteos del PRO consiste en preservar el control de los municipios que ya gobierna cada espacio, como Vicente López, a cargo de Soledad Martínez, y Tres de Febrero, conducido por Diego Valenzuela, de LLA.
Sin embargo, sectores libertarios sostienen que todas las candidaturas deben quedar abiertas a discusión cuando una gestión municipal no obtiene buenos resultados. En ese esquema, pretenden que LLA pueda proponer candidatos o sugerir nombres para las listas legislativas y los gobiernos locales. También consideran que el PRO perdió fuerza en varias localidades y que sus referentes territoriales no deberían conservar automáticamente sus lugares.
El espacio de Javier Milei también busca incorporar a la Unión Cívica Radical (UCR), aunque reconoce que no habría un respaldo orgánico de ese partido y que un eventual entendimiento generaría nuevas dificultades para definir las nóminas. Frente a ese escenario, en LLA comenzó a cobrar fuerza la posibilidad de una primaria para resolver la competencia con dirigentes del PRO y de la UCR.
Ritondo afirmó la semana pasada, después de una reunión entre representantes de ambos sectores en la Casa Rosada, que un acuerdo electoral todavía está lejos y recordó que faltan muchos meses para las elecciones. El jefe del bloque planteó, además, que primero deben compatibilizarse las agendas legislativas y avanzar con reformas estructurales, incluida la que se trataba en el Senado.
El diputado nacional también señaló que es necesario dar certidumbre política al plan económico y sostuvo que ambos espacios deben contribuir a consolidar los cambios impulsados por el Gobierno. Según explicó, uno de los riesgos recurrentes para la Argentina es el eventual regreso del peronismo cuando no gobierna ese movimiento.