La expulsión de Gonzalo Montiel, la posible segunda amarilla para Leandro Paredes y el agarrón a Nicolás Otamendi concentraron los principales cuestionamientos tras el triunfo de Boca.
El triunfo de Boca sobre River, el tercero consecutivo en el Superclásico, quedó acompañado por distintas interpretaciones sobre el arbitraje de Nicolás Ramírez. Entre las acciones más discutidas estuvieron las expulsiones de Lucas Martínez Quarta y Gonzalo Montiel, una posible segunda amonestación para Leandro Paredes y el agarrón de Lautaro Di Lollo a Nicolás Otamendi.
Mariano Closs, en ESPN F12, cuestionó con dureza la actuación de Ramírez y sostuvo que el árbitro perdió el control después de la expulsión de Martínez Quarta. También consideró que Paredes y Marcos Acuña debieron ser expulsados, mientras que entendió que la infracción de Montiel correspondía a una tarjeta amarilla.
Flavio Azzaro, en AZZ, calificó el arbitraje como un escándalo y afirmó que favoreció a Boca. En esa línea, planteó que Paredes debió recibir la segunda amarilla y comparó las acciones de Montiel y Lautaro Blanco. Diego Latorre, durante la transmisión del partido, señaló que la falta de Paredes sobre Galván podía haber derivado en otra amonestación. Óscar Ruggeri, en F90 por ESPN, también criticó las decisiones tomadas durante el clásico.
Los hermanos Edul coincidieron en que la actuación de Ramírez fue deficiente, aunque con matices. Gastón consideró correcta la expulsión de Martínez Quarta y marcó una diferencia de criterio entre las jugadas de Montiel y Blanco; además, indicó que Paredes pudo haber recibido una segunda amarilla. Esteban sostuvo que Martínez Quarta fue bien expulsado, que las infracciones de Blanco y Montiel fueron parecidas y que el agarrón a Otamendi debió sancionarse con penal.
Ángela Lerena, en TNT Sports, afirmó que Ramírez se equivocó para ambos lados y que midió de manera diferente las acciones de Montiel y Blanco, aunque descartó que River haya perdido por el arbitraje. Walter Queijeiro consideró que el árbitro no tuvo conducción, respaldó la segunda amarilla para Paredes y entendió que Montiel fue bien expulsado; también señaló que la acción de Blanco debía revisarse.
Horacio Pagani, en TyC Sports, distinguió las infracciones de Blanco y Montiel porque una ocurrió con la pelota en juego y la otra sin ella. Cristian Garófalo, por su parte, interpretó que el agarrón de Di Lollo a Otamendi debía ser penal y cuestionó la coherencia general del arbitraje. En lo futbolístico, Boca fue considerado superior, mientras que River prácticamente no generó situaciones claras; con la victoria, el equipo de Boca quedó al borde de quedarse con la tabla anual.