Los informes incorporados al expediente civil describieron una relación conflictiva, el temor de los jóvenes y la negativa a mantener contacto con su padre.
Las pericias psiquiátricas y psicológicas incorporadas al expediente por la tenencia de Franco y Valentín Yankelevich describieron una dinámica familiar conflictiva y fueron consideradas para resolver que ambos quedaran al cuidado de su abuelo materno, Gustavo Yankelevich.
Según los informes, Darío Giordano no reconocía los episodios de violencia que sus hijos le atribuían. Los especialistas señalaron que presentaba mecanismos de defensa rígidos, con escasa capacidad de adaptación a las demandas del entorno, y que tendía a ubicar el origen de los conflictos fuera de sí mismo.
El expediente también registró que Franco y Valentín no querían ver a su padre y manifestaban una marcada hostilidad hacia él. La entrevista vincular entre Giordano y sus hijos no llegó a concretarse. En el trámite civil se realizaron, además, entrevistas en cámara Gesell y se incorporaron otros testimonios y evaluaciones.
Valentín, de 23 años, relató públicamente que los episodios de violencia física y psicológica comenzaron cuando tenía alrededor de nueve o diez años, después de la muerte de su madre. Describió esa etapa como un dolor difícil de explicar y definió la convivencia como un infierno.
Tras la repercusión de esas declaraciones, Giordano rechazó las acusaciones y recordó que en 2018 había sido sobreseído en una causa penal. Ignacio González Prieto explicó en Mediodía noticias, de eltrece, que el Juzgado de Garantías N.º 3 de San Isidro declaró extinguida la acción penal por prescripción en mayo de ese año. La investigación se había iniciado de oficio en octubre de 2015, mientras que en el fuero civil los padres de Romina Yan obtuvieron la tenencia unilateral de los dos varones, pero no de la hija menor de la pareja.