El consumo cayó 1,2% frente a agosto y se concentró en productos esenciales. En paralelo, las operaciones online avanzaron 19,4% interanual.
Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas subieron 0,3% interanual en términos reales durante septiembre, aunque retrocedieron 1,2% respecto de agosto. De esta manera, el consumo acumuló una caída del 2,1% en los primeros nueve meses del año, según informó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
La demanda se mantuvo cautelosa y orientada principalmente a compras cotidianas y de bajo valor. Las familias priorizaron reposiciones indispensables, segundas marcas y opciones económicas, mientras postergaron gastos de mayor magnitud. El inicio de la primavera favoreció ventas puntuales de alimentos frescos, bebidas frías, helados, prendas livianas y artículos para refacciones y pintura, aunque no alcanzó para revertir la debilidad general.
Cinco de los siete rubros relevados registraron mejoras interanuales. Textil e indumentaria encabezó el crecimiento, con 5%, seguido por Calzado y marroquinería, con 3,5%; Ferretería, materiales eléctricos y materiales para la construcción, con 3,3%; Farmacia, con 1,5%; y Perfumería, con 0,7%. En cambio, Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles bajó 3,4%, mientras que Alimentos y bebidas disminuyó 3,1%. CAME señaló que la comparación de indumentaria y calzado se realizó contra una caída pronunciada de septiembre de 2025 y que comerciantes de esos sectores resignaron rentabilidad para obtener liquidez.
El canal digital tuvo un desempeño más favorable: las ventas online de comercios que también poseen locales físicos aumentaron 19,4% frente a septiembre del año anterior y 8,7% en relación con agosto. En un contexto de restricciones presupuestarias, las cuotas cortas sin interés y las promociones bancarias continuaron siendo determinantes para concretar compras.
La percepción de los comerciantes también reflejó cautela. El 50,2% consideró que la situación de su negocio permaneció sin cambios frente a un año atrás, el 44,3% dijo que empeoró y el 5,6% observó una mejora. Para los próximos doce meses, el 41,8% espera una evolución favorable, el 44,1% no prevé cambios y el 14,1% anticipa un deterioro.
La disposición a invertir se mantuvo limitada: el 55,7% evaluó que el momento actual no es adecuado para realizar nuevas inversiones, frente al 13,4% que consideró favorable concretar desembolsos de capital. Otro 31% no adoptó una posición definida.