La iniciativa “Pequeña Berlín” se desarrollará sobre 33 hectáreas recuperadas tras cinco décadas de litigio e incluirá réplicas y referencias urbanas de la capital alemana.
Leandro N. Alem avanza con una urbanización abierta que transformará un predio de 33 hectáreas ubicado en el centro de la ciudad. El proyecto, denominado “Pequeña Berlín”, prevé calles, áreas verdes y monumentos vinculados con la historia y el paisaje de la capital alemana.
El terreno fue recuperado después de medio siglo de disputa judicial entre los herederos de Germán Kordts. La nueva planificación tomará como ejes las avenidas Maipú y Kordts y sumará conexiones con el Parque de la Ciudad y el futuro Parque del Centenario.
El principal atractivo será una réplica transitable de la Puerta de Brandeburgo. De acuerdo con el proyecto, Alem se convertirá en la tercera ciudad del mundo con una reproducción de ese tipo. La estructura podrá ser atravesada por vehículos y peatones, y estará construida con hormigón, mampostería y revestimientos destinados a reproducir el aspecto de la piedra arenisca del monumento original.
El trazado también incorporará una avenida Unter den Linden, que recorrerá longitudinalmente el barrio entre cuatro hileras de tilos donados por una empresa alemana. Tendrá veredas amplias, bancos, paradas de colectivos y luminarias, con señalización en castellano y alemán. Además, se proyectan una calle Tiergarten, una réplica de la Columna de la Victoria, el Puente de Lutero y el Memorial Konrad Adenauer. La columna tendrá dimensiones menores que la original y conservará el capitel y la figura de la Victoria alada; el puente será representado mediante una calle temática y el memorial funcionará como un paseo cultural.
Las referencias buscan recuperar la relación de Alem con los inmigrantes germanos y sus descendientes. La Puerta de Brandeburgo fue construida entre 1788 y 1791 durante el reinado de Federico Guillermo II, con un diseño de Carl Gotthard Langhans inspirado en los Propileos de la Acrópolis de Atenas. Unter den Linden, cuyo nombre significa “Bajo los tilos”, fue reconstruida después de los daños sufridos durante la Segunda Guerra Mundial, mientras que la Columna de la Victoria, diseñada por Heinrich Strack y comenzada en 1864, fue trasladada al Tiergarten en 1938.