El capitán de Boca disputará su tercer Boca-River desde su regreso al club, con un historial de dos empates y dos triunfos.
Leandro Paredes está a punto de disputar su quinto superclásico oficial frente a River. Será el tercero desde su regreso a Boca, en un partido en el que su presencia resulta importante para el funcionamiento del equipo y también para la confianza del rival.
El mediocampista llega como capitán y referente del plantel, después de una recuperación récord de un desgarro. Además, viene de completar un partido ante Independiente pese a una lesión, según contó al salir del vestuario: “Uno siempre sueña con jugar este tipo de partidos, de local en La Bombonera. Ojalá sea un gran partido y podamos hacer lo mejor posible”.
Su historia en los superclásicos comenzó en octubre de 2012, cuando tenía 18 años. En el Monumental, River se imponía 2-0 hasta que Julio César Falcioni lo mandó a la cancha por Cristian Pochi Chávez. Paredes participó de la jugada del empate agónico: recuperó una pelota, abrió el juego para Lautaro Acosta y el centro terminó en el gol de Walter Erviti.
El segundo partido fue el empate 1-1 en la Bombonera, durante el primer clásico de 2013, ya con Carlos Bianchi como entrenador. Antes de ese encuentro, Paredes también había sido titular y referencia en ataque en dos derrotas amistosas ante River.
Los dos superclásicos siguientes terminaron con triunfos de Boca. En la Bombonera, el equipo ganó 2-0, mientras que en el Monumental se impuso 1-0 con un penal convertido por Paredes. En ese partido, el volante también influyó desde la mitad de la cancha y Boca volvió a ganar allí después de cuatro años.
Aquel último encuentro dejó, además, una cuenta pendiente: Paredes salió a 15 minutos del final por una lesión muscular y todavía nunca completó los 90 minutos en un partido contra River.