El papa celebró este sábado su primera misa en Sudamérica ante unos 40.000 fieles y destacó la bebida como una expresión de encuentro, familiaridad y unión.
León XIV celebró este sábado una misa en un parque ubicado en las afueras de Paysandú, Uruguay, ante unos 40.000 fieles. La ceremonia contó con la presencia de peregrinos provenientes de Argentina, Paraguay y Brasil.
Durante la homilía, el pontífice definió al mate como una “bebida de la amistad” y sostuvo que el ritual “enseña a compartir y a estar juntos, a estrechar los lazos que nos unen y hermanan”. La Santa Sede lo describió como un símbolo presente en los hogares, los lugares de estudio y de trabajo, y las reuniones de amigos.
León XIV también señaló que el mate puede tomarse en soledad, en silencio y oración, como una forma de confiar a Dios las preocupaciones, necesidades y anhelos más profundos. Además, vinculó la costumbre con los momentos en que familiares y amigos comparten la vida, dialogan y atraviesan juntos las dificultades y las alegrías.
El Papa remarcó que estos símbolos ayudan a continuar la vida frente al dolor, las dificultades y los desafíos. Al finalizar la misa, visitó brevemente la basílica de Paysandú y saludó a decenas de fieles que lo aguardaban en la puerta.
Luego emprendió el regreso a Montevideo. En el trayecto recibirá un mate elaborado por Mateo Quintero y el argentino Gregorio Pereira, dos jóvenes católicos que impulsaron la iniciativa junto con el sacerdote Josué Hernández. El obsequio estará acompañado por una carta dirigida al pontífice y busca representar a los jóvenes de Uruguay y Argentina.