El investigador Rabbia analizó la menor identificación católica, la pluralidad religiosa y la influencia de los discursos papales en una sociedad atravesada por la polarización.
La llegada de León XIV a la Argentina se produce en un escenario religioso diferente al de las visitas de Juan Pablo II, en 1982 y 1987. Según el especialista en sociología y psicología de la religión, la reducción de las identificaciones católicas y la diversificación de las creencias modificaron las condiciones de recepción del mensaje de la Iglesia.
Rabbia sostuvo que, pese a esos cambios, las posiciones de las jerarquías católicas aún tienen influencia entre sectores políticos y de la sociedad civil, especialmente en las dirigencias del interior del país. También señaló que la doctrina social de la Iglesia continúa funcionando como referencia para discutir políticas públicas relacionadas con la igualdad, la justicia social, el trabajo y la dignidad humana.
El investigador mencionó como referencias las encíclicas de Francisco, entre ellas Laudato si’, dedicada al cuidado del ambiente, y los documentos de León XIV sobre inteligencia artificial. Sin embargo, advirtió que la adhesión a esos principios en los discursos no siempre se traduce en decisiones concretas de gobierno.
En un país marcado por la polarización política, Francisco conservó niveles elevados de imagen positiva, con mediciones que en algunos casos superaron el 60 y el 65 por ciento. De acuerdo con Rabbia, León XIV presenta niveles de aprobación similares y las consultoras de opinión pública registran un bajo desconocimiento de su figura. El investigador indicó que las críticas a ambos pontífices suelen concentrarse en sectores contrarios al intervencionismo estatal, la justicia social y los derechos sociales, aunque los definió como una minoría.
La visita también abre debates sobre la convivencia entre tradiciones religiosas. El Comité Interreligioso por la Paz de Córdoba expresó su beneplácito y destacó la posibilidad de promover el diálogo y la tolerancia. Rabbia aclaró que otras confesiones no están obligadas a pronunciarse, aunque reconoció la relevancia internacional del papado. Además, citó la Encuesta Nacional de Religión Vivida de la Universidad Católica, según la cual el 16 por ciento de las personas consultadas manifestó su intención de acercarse a ver al pontífice durante su paso por Argentina; dentro de ese grupo hay católicos de sectores populares, personas con prácticas religiosas de baja intensidad, personas sin identificación religiosa y fieles evangélicos, que representan cerca del 10 por ciento.