El Papa envió condolencias a las familias de las víctimas y pidió por la recuperación de los heridos. La Conferencia Episcopal Española se sumó al mensaje el 28 de octubre.
El papa León XIV manifestó estar “vivamente apenado” por el accidente ferroviario ocurrido en España, que involucró a dos formaciones y provocó la caída de varios vagones por la ladera junto a las vías.
En un telegrama firmado por el secretario Pietro Parolin, el Santo Padre pidió por “el eterno descanso de los difuntos”, transmitió “su sentido pésame a los familiares de los fallecidos” y expresó sus deseos de una pronta recuperación para los heridos.
Además, León XIV exhortó a los equipos de rescate a “perseverarse en los trabajos de socorro y asistencia”. Según el Ministerio de Transportes español, un tren de la compañía Iryo, detenido cerca de Urda y con 147 pasajeros, fue embestido por detrás por una formación de alta velocidad de Renfe que transportaba a 378 personas.
La Conferencia Episcopal Española se unió “al dolor de las personas afectadas” en un comunicado difundido el 28 de octubre. El episcopado pidió oraciones “en las celebraciones de la comunidad cristiana por todas las víctimas”, expresó sus condolencias y cercanía a las familias y rezó por el descanso de los fallecidos y la recuperación de los heridos.
En otro anuncio relacionado con el Pontífice, Toyota Argentina presentó uno de los dos vehículos que utilizará León XIV durante su visita apostólica al país, programada entre el 8 y el 11 de noviembre. La automotriz informó que adaptó y donó dos Toyota Hilux fabricadas sobre la plataforma producida en Zárate: una será utilizada en Buenos Aires y la otra fue trasladada a Córdoba, donde permanecerá bajo custodia de Gendarmería Nacional.